Cuando voy parado en el bus, pienso en San Sebastián. Si la obra no me gusta, me salgo del teatro. Llevo un control de mi rutina básica en Excel. Sólo no es solo. Escribo, dibujo; hago fotos, collages, videos; quiero hacer más cosas.

« Es la cumbia la que manda en mi país | Inicio | BAVIC9 o el cementerio futurista cien años tarde »

23/06/2014 23:08:25

Ser Nadie / Enunciado

Me he preguntado estas semanas por qué nada me anima a escribir (a pesar del cambio de gobierno, del blog Salvadoreños Desnudos, de la Copa Mundial de fútbol, de estar participando en la Selección Promérica). Me contesté que es porque nada me importa, porque nada es importante realmente y concluí que, antes de comenzar a hablar de esos temas sin importancia, debería empezar por el único tema que me importa a mí y no les importa a los demás: yo. 

-1

Por desencanto, por dibujar y escribir desde la adolescencia temprana, por llevar la contraria, por confrontar, me fui metiendo en el pequeño circuito nacional de artes visuales y las convenciones que exige este medio que me llevaron a crear un enunciado de artista (o artist’s statement, como dice la gente que dice objet trouvé), texto diseminado en gran parte de este que usted lee. 

    Por un juego sin mayores pretensiones que confundir a mis amigos al enviarles correos electrónicos o chatear, comencé a utilizar hace años el alias «Nadie». Este simple hecho de negar mi existencia aparentemente, los infinitos chistes («hola, ¿hablo con Nadie? jajaja», «¿”Nadie” le pongo en el cheque? jajaja») y juegos de palabras («Nadie es profeta en su tierra», «Nadie es perfecto») me llevaron a ser más consciente de mis relaciones con aquello de lo que soy espectador y con quienes son espectadores de mí, de cómo me ven, de cómo veo las cosas. Introducir esta negación me permitió ver desde la perspectiva contraria cada situación a la que me enfrentaba. Hermosa y paradójicamente, al negarme tanto y que otros me negaran al nombrarme, fui construyendo una personalidad cada vez más cercana a la que tengo como «ideal», me fui definiendo, me fui volviendo alguien.

    Por esto, llegué a darme cuenta que mi trabajo de creación artística se ha enfocado, hasta el momento, en dos intereses: El primero trata sobre la imagen que transmito (distorsionada, intervenida, filtrada) y el segundo sobre cómo veo el ambiente que me rodea (el artístico, Soyapango, El Salvador, etc.) y lo que pienso de él. Así, mi trabajo comprende dibujo, literatura, autorretrato, video, collage, acciones e intervenciones; siempre tratando de encontrar la manera ideal de cómo transmitir mis ideas, sin importar técnicas o formas. Lo que para mí es simplemente ser artista, las convenciones del medio lo llaman «artista multidisciplinario» y así me defino cuando me toca exponer mi trabajo, esperando llamar la atención, corriendo el riesgo de sonar pretencioso. 

+1

A la vez, comencé a encontrar la figura de Nadie, tal cual la estaba experimentando y no como simples juegos de palabras, en otros lugares: en un poema de Emily Dickinson, en Seis personajes en busca de autor de Luigi Pirandello, en la Odisea de Homero, en Lewis Carroll, en Borges; así, hasta que el poeta mexicano Luis Cortés Bargalló, en una de las conversaciones que tuvimos («tutorías» les llamaban), me refirió al artista y filósofo (mexicano, también) Daniel González Dueñas quien publicó el ensayo El libro de Nadie y se ha dedicado a escribir sobre esta figura. Me pasó lo que pasa: que los enunciados de González Dueñas les ponían palabras claras a los pensamientos borrosos que había venido teniendo meses y años atrás.

    Queriendo aterrizar, pensé en la historia del arte de El Salvador, en autores que han abordado el tema de la identidad, de la negación, de ser nadie o alguien o algo, y sólo he encontrado un rastro que relaciono con el segundo de los intereses de mi trabajo artístico: la existencia o no de la patria. Arriesgando, como siempre, a sonar pretencioso, menciono a tres referentes grandes: 

    Salarrué sostenía en Mi respuesta a los patriotas que se sentía perteneciente a Cuscatlán, que no correspondía a las fronteras de El Salvador, sino más bien a una región con una idiosincracia afín y arraigada literalmente en tierra firme (realidad) y no en documentos y leyes (abstracción). 

    Roque Dalton, en su poema El gran despecho, dice contundente en los primeros tres versos: 

País mío no existes
sólo eres una mala silueta mía
una palabra que le creí al enemigo

    Horacio Castellanos Moya, en el artículo El escritor y la herencia del número 725 de Cuadernos Hispanoamericanos, menciona sin mayor reserva que El Salvador no tiene relevancia (no existe) dentro de la escena literaria latinoamericana, mucho menos mundial. 

=

El enfoque se va volviendo más puntual: En mi condición de provenir de un país inexistente, irrelevante, minúsculo, donde la vida no vale y (sí, lo tengo que reconocer) es pura suerte que esté vivo; de pertenecer a esta generación que distribuye su imagen absurda en internet, de saberme estadística y nombre de usuario; veo como paso lógico el aceptarme como Nadie: un hecho que más que una estrategia de creación artística o de visibilización, más que un tema de interés, es una filosofía de vida. Yo no creo desde el hecho de decir que soy artista, yo creo desde el hecho de ser Nadie. —

06 ser nadie enunciado - mujer
Título: Mujer | Autor: Nadie | Año: 2012

 

Comentarios

Fuente You can follow this conversation by subscribing to the comment feed for this post.

Muy buen artículo!!

Verifica el comentario

Vista previa del comentario

Esto sólo es una vista previa. El comentario aún no se ha publicado.

Ocupado...
Your comment could not be posted. Error type:
Se ha publicado el comentario. Publicar otro comentario

Las letras y números que has introducido no coinciden con los de la imagen. Por favor, inténtalo de nuevo.

Como paso final antes de publicar el comentario, introduce las letras y números que se ven en la imagen de abajo. Esto es necesario para impedir comentarios de programas automáticos.

¿No puedes leer bien esta imagen? Ver una alternativa.

Ocupado...

Publicar un comentario