Escribo para aligerar. A veces escribo compulsivamente, divirtiéndome, desahogándome, por incordiar. Pero en algunas ocasiones me pongo serio y solemne, como esos seres que quieren cambiar el mundo.

« ¿De qué cultura hablamos cuando hablamos del Paseo El Carmen? | Inicio | El santo patrono de los ateos »

21/03/2015 16:00:55

Julio Olivo y el agravante de la poesía

Julio Olivo era hasta hace unos meses un desconocido para el público, como lo somos la gran mayoría de ciudadanos que no tenemos un cargo público con responsabilidad sobre el desarrollo institucional del país. Julio Olivo es doctor en derecho pluralista y ha sido catedrático en la Universidad de El Salvador por 25 años, incluyendo la cátedra de Filosofía del Derecho. Julio Olivo fue Decano de la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales de la Universidad de El Salvador. Julio Olivo es un académico especializado en derecho electoral salvadoreño. Julio Olivo asumió como magistrado presidente del Tribunal Supremo Electoral en julio de 2014, un mandato por cinco años para administrar los procesos electorales hasta 2019, período que incluyó las elecciones del pasado 1 de marzo de 2015. Julio Olivo condujo el proceso electoral más desastroso que ha tenido la historia política salvadoreña. Julio Olivo será recordado, si es recordado, como un funcionario incapaz, muy mal asesorado pero de muy buena fe. Los de memoria más fina recordarán a Julio Olivo quizá por sus comparecencias frente a la prensa y ante la opinión pública, por su talante de ingenuo filósofo sobrepasado por lo más real de lo mundano, es decir, por la política y sus artificios democráticos.

No son estos buenos tiempos para fracasar con tanto estrépito. Son los tiempos de la memecracia y del revanchismo ciudadano que ante los agravios institucionales responde con el arma más poderosa de los hombre y las mujeres libres: el humor.

 

ArchivUn selección de memes que circularon en redes sociales.o 21-3-15 15 43 40
Un selección de memes que circularon en redes sociales.

Julio Olivo estalló en las redes sociales de Internet como un meme, como un chiste gráfico, como el objeto y objetivo de las frustraciones acumuladas. Fue víctima de la burla colectiva y anónima. Julio Olivo se defendió, intentó conmover con la buena fe, intentó acallar con su academia, intentó exculparse repartiendo culpas, intentó explicar que era demasiado complicado, intentó no escuchar para responder, intentó humillar, intentó reírse. Al final intentó resolver los problemas para que hubiera resultados oficiales de las elecciones municipales y legislativas.

Ese último intento de Julio Olivo por defenderse aún no concluye. Han pasado 20 días de las elecciones y no hay resultados oficiales, pero ya hay resultados asumidos y comisiones de transición municipales activas, pero no hay resultados oficiales.

Quizá hoy 21 de marzo se termine el recuento de la súbitamente emblemática mesa 6 donde se resolverá la última duda tangible. Las dudas intangibles quizá lleven a otros procesos.

El agravante

Julio Olivo ha sido el tristemente célebre protagonista de un proceso que debía ser orgullosamente protagonizado por la ciudadanía. Julio Olivo ha pagado la cuenta mediática con todo tipo de motes, memes, sospechas y señalamientos. Pero hay un agravante del que me quiero ocupar en los siguientes párrafos: Julio Olivo es poeta.

No voy a juzgar su poesía, sólo diré que no es la poesía que yo leo porque no es la que me gusta, y, como todos, yo creo que me gusta la buena poesía. Saldado el punto crítico-literario, paso al meollo del asunto: su condición de poeta (poeta publicado por la Editorial Universitaria) se vio como eso, como un agravante, casi como una explicación, un chiste más, un meme más, varios memes más. La sonrisa dio paso a la carcajada al enterarse que ese funcionario era, para colmo, poeta. Quien lo descubría alardeaba haber descubierto la razón de su incapacidad.

Otro de los montajes cómicos que aludía a la condición de poeta de Julio Olivo.
Otro de los montajes cómicos que aludía a la condición de poeta de Julio Olivo.

El caso de la condición de poeta de Julio Olivo me impuso estas preguntas: ¿por qué tienen tan mala fama los poetas entre los salvadoreños? ¿qué hay detrás del estereotipo del o la poeta? ¿por qué la condición de poeta es un chiste más? ¿por qué la condición de poeta es una culpa más? ¿por qué tengo la sensación de que la condición de poeta no le aporta socialmente a nadie? ¿por qué tengo la sensación de que la condición de poeta le resta credibilidad social a quien la posee?

Escribo esto hoy 21 de marzo, el día internacional de la poesía. El día de los prejuicios sobre la poesía. A veces los prejuicios son buenos, pero siempre son injustos. Y son injustos precisamente porque son pre-juicios, es decir, juicios sin conocimiento, juicios previos a la experiencia de lo que se juzga.

Ser poeta es una condición que se luce con pudor y con matices: Todo poeta que se precie siempre debe estar escribiendo una novela y todo novelista consagrado fue poeta antes de alcanzar su madurez. Estoy caricaturizando, claro está, pero sabemos que algo hay de verdad en esto.

También sé que hay razones para el prejuicio. Hay malos poetas pero solo hay buena poesía, porque si es poesía, es buena, si no, simplemente no lo es. ¿Quién dice qué es y qué no es poesía? ¿No es una cuestión de gustos? Yo digo que es cuestión de entrenamiento y que un gusto entrenado es un gusto más exigente. Ahora llega el problema ¿Quién debe procurar el entrenamiento del gusto por la poesía? ¿El sistema educativo? ¿Los editores y las editoriales? Los prejuicios dicen que la poesía es misteriosa y mágica, que es una conexión espiritual. Yo digo que tal vez, pero también digo que vale hacerse preguntas técnicas frente a nuestras reacciones ante la poesía aunque no consigamos la respuesta. ¿Cómo está construido ese verso que me conmovió, que me enfureció, que me excitó? ¿Qué le falta a ese verso que no se siente como un verso? ¿Por qué las mismas palabras tienen ciertos efectos usadas de cierta manera? ¿Cuál es la diferencia entre un poema y una carta redactada para usos del psicoterapeuta? 

La poesía es capital, y bien hizo la ONU en nombrar el día internacional de la poesía y no día internacional de los poetas y las poetas. Supongo que no fue por la simple economía incluyente del lenguaje, sino porque se intuye el orden de importancia.

Tan baja es a veces la autoestima poética que para revelarse se cuelga del escándalo del momento para garantizar la atención de algún respetable. Pero, como escribió Ignacio Ellacuría, en 1984, en el prólogo del poemario Oráculos para mi raza, de Rafael Rodríguez Díaz, “Pocas cosas son tan necesarias hoy en El Salvador como la poesía. Estamos tan atrapados por la materialidad de la existencia cotidiana y por la unilateralidad de la dimensión política, por la urgencia de la acción efectiva, que se va reduciendo lamentablemente la riqueza de nuestro ser y se va deshumanizando la condición nacional como forma particularizada de la condición humana”, y agrega más adelante, “Tocar fondo es cuestión de la razón. Al fondo se puede ir de muchas formas y una de ellas, no la menos eficaz, es la razón poética”. Y sobre el poeta (los poetas) señala eso que parece magia pero que se trata de un ejercicio racional de la verdad, y dice que el poeta “se ha dejado apoderar por la verdad poética —no tanto poseemos la verdad sino que somos poseídos por ella, decía Zubiri, lo cual es especialmente aplicable a la verdad poética— y nos la ha transmitido”.

Quizá tampoco la poesía salve del mal recuerdo a Julio Olivo, pero la poesía es la que debe salvarse y la poesía se salvará si nos rescatamos —ella y nosotros— del prejuicio.

***

Epílogo personal

image from http://s3.amazonaws.com/hires.aviary.com/k/mr6i2hifk4wxt1dp/15032121/7d793abb-b085-4561-930c-9f4db6d1b4e3.png
Mi primera tarjeta de presentación "profesional" en primer plano, luego vinieron las de la madurez. Nótese que aún teníamos números telefónicos de 7 dígitos, aún se usaba Hotmail y las máquinas de tarjetas express no tenían la arroba.

***

Epílogo estadístico
[28 de mayo de 2015]

image from http://s3.amazonaws.com/hires.aviary.com/k/mr6i2hifk4wxt1dp/15052816/ceae28b9-25e9-471e-bdef-6e65fb515a50.png

 

Comentarios

Fuente You can follow this conversation by subscribing to the comment feed for this post.

jaja. ta bien, hermano. sigue addelante están muy buenas tus columnas en este periódico.

Y si alguien goza haciendo poesía a su estilo... desde cualquier punto de vista es respetable, pues a muchos nos gusta los diferentes tipos de música, baile, deporte, lectura, etc. y no por eso debemos criticar y hacer burlas sin sentido de los que intentan involucrarse aún sin experiencia en cualquiera de esas actividades.

Ha fracasado la intención de hilar los párrafos en una lógica sorprendente Élmer Menjívar. Mezclar cuestiones relacionadas al quehacer de la poesía con el fracaso institucional a cargo del TSE centrándose en la figura de Julio Olivo es un acto de mal gusto para las mentes pensantes.

Que feo artículo!, lo siento perdido totalmente, que redacción tan garrafalmente mala.

Si el sistema educativo determinara el gusto por la poesía, todo mundo leyera solo a verdaderos poetas y no a tanto que dice ser poeta y no saben ni que es un encabalgamiento, un soneto, un terceto, etc, etc. tampoco es verdad que un buen novelista antes fue poeta, son cosas tan diferentes que no se deben comparar, pertencen a géneros distintos y pues el trabajo de Olivo, no tiene nada que ver con el "agravante de ser poeta".

Zapatero a tu zapato hay que aplicarle al señor Olivo, porque sea lo que sea, el traje de presidente del TSE le quedó grande, y su vocabulario (miembros y miembras)y el alza de su mano izquierda al costado derecho, al escuchar el himno nacional, entre otras facetas, muestra a una figura patética de hombre.

Es una lastima que del arbol caido todos hacen leña, es mas , si hablamos de la publicidad de no al "Bullings" me parece que incluyendo el editor de esta nota hace odios sordos.
me parece que los factores que hicieron este desastre electoral no se tomaron en cuenta en este articulo, lo cual lo vuelve parcializado y sesgado. En cuanto a la poesia de "musico poeta y loco" todos tenemos un poco

"y, como todos, yo creo que me gusta la buena poesía." ¿Como está alguien seguro de que lo que le gusta es la buena poesía y no lo mediocre? Comienzas asesinando el carácter de una persona y sin que ni para que terminas hablando de la poesía. Dejas un mal sabor en el lector. Búscate algo más adecuado a tu intelecto y no pretendas ser escritor pórque a la legua se ve que no lo eres. El que colecciones tarjetas de presentación no te hace un poeta.

Menos mal que este articulista no llegará ni a poeta jamás; aquí periodista comunicador es cualquiera, qué irresponsabilidad tener espacios para exhibir tu propia ignorancia. Muy ameno este blog, así es la internet todos pueden opinar que viva la democracia virtual.

Me parece que en esta ocasión la mayoría de los comentaristas se perdieron en el contexto electoral del artículo y no alcanzaron a advertir lo que para mi era una crítica o quizás una resignación de una situación más profunda (es decir, que está bajo la superficie o que no se vé a simple vista): ¿por qué en nuestra sociedad ser poeta es motivo de broma? y por qué eso es así justamente en nuestra sociedad que quizás necesite -precisamente- decirse a sí misma sus verdades, y hacerlo de manera más reflexiva que a través del cinismo y la autoburla, en lo que nos estamos convirtiendo en expertos. El artículo y los comentarios me hacen pensar que quizás también estamos polarizados como sociedad entre los incapaces de autocuestionarse en su pretendida sabiduría y los resignados a que el autocuestionamiento no rinda frutos, ya que como sociedad no promovemos ni la reflexión ni la candidez de una razonamiento libre de pesimismo o sarcasmo.

Para el público en general, quiero traducir y sintetizar este artículo: "Este funcionario es un académico, de mucha trayectoria en docencia y ejercicio intelectual. Además, estuvo siempre comprometido con las corrientes ideológicas que conoció desde muy temprano. Para sorpresa de muchos, es un poeta. ¡Vaya! Esto ha sido un motivo más para que la población se mofe. Pero, recuerden: a mi no me gusta su poesía; su poesía es mala, pero ser poeta no es ser inepto. La poesía no tiene la mínima responsabilidad. El incapaz es el que escribe esa poesía de mal gusto. De la misma manera, la institución que preside no es el problema; es el inepto que pretende presidirla. ¿Se entendió? Más claro todavía: Así como es mala su poesía, así es malo su desempeño como presidente del TSE. Aunque tenga buena fé para escribir buenos poemas, aunque tenga buena fé para organizar un evento electoral, es objetivamente DUDOSO, CUESTIONABLE su desempeño. Algunos lo aprubean ( los que siempre estuvieron a su lado). Otros muchos lo reprueban ( los que son sencillamente exigentes)." Al final, se reconoce lo siguiente: Elmer Menjívar quiere defender la labor poética del vanal prejuicio. La moraleja, sin embargo, es que para ser funcionario de esta institución, se necesita vasta experiencia y menos teoría. Más capacidad de organización, mediación y liderazgo...menos confrontación, parcialización e intelecto dogmático. Una imagen para las curiosidades: Esa tarjeta de presentación muy pintoresca... Perdón, Elmer, pero era preferible que el adjetivo bajo tu nombre ( o profesión, como talvez lo concebiste en tus inicios o "pecados de juventud") estuviese impreso en un libro. Disculpas sinceras por esta última observación.

Verifica el comentario

Vista previa del comentario

Esto sólo es una vista previa. El comentario aún no se ha publicado.

Ocupado...
Your comment could not be posted. Error type:
Se ha publicado el comentario. Publicar otro comentario

Las letras y números que has introducido no coinciden con los de la imagen. Por favor, inténtalo de nuevo.

Como paso final antes de publicar el comentario, introduce las letras y números que se ven en la imagen de abajo. Esto es necesario para impedir comentarios de programas automáticos.

¿No puedes leer bien esta imagen? Ver una alternativa.

Ocupado...

Publicar un comentario