Escribo para aligerar. A veces escribo compulsivamente, divirtiéndome, desahogándome, por incordiar. Pero en algunas ocasiones me pongo serio y solemne, como esos seres que quieren cambiar el mundo.

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08/03/2015 22:16:09

¿De qué cultura hablamos cuando hablamos del Paseo El Carmen?

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Fotos de José Carlos Reyes.

En la recién terminada campaña electoral todos escuchamos muchas veces el cuento de cómo el ruinoso y peligroso centro de la ciudad de Santa Tecla se transformó en un luminoso y próspero circuito urbano en el transcurso de los últimos 13 años. Lo dijeron unos y otros, lo dijo el FMLN presumiendo su más lustroso logro municipal, y lo dijo ARENA reconociendo el logro pero prometiendo corregirlo.

Algo se ha sabido también de las polémicas domésticas que trajo consigo el desarrollo del proyecto desde que inició en 2002, y de cómo algunas han sido superadas, otras se mantienen y algunas se van sumando. Pero lo cierto es que nadie cuestiona que el modelo de gestión municipal aplicado, aunque perfectible, fue atinado, innovador y, lo más importante, que dio buenos resultados.

Tan buenos fueron esos resultados que por cuatro elecciones le consiguieron la reelección consecutiva al alcalde que inició este modelo de gestión, el mismo que hoy es vicepresidente de la república. No temo exagerar al decir que el camino de Óscar Ortiz hacia Casa Presidencial empezó en el Paseo El Carmen.

Lo que a mí me parece más innovador y más interesante es que en el fondo de esta horchata está la idea de cultura. Y no uso la metáfora de la horchata por dicharachero, sino porque me parece la más apropiada: una bebida hecha con una mezcla de diversos ingredientes que dan un sabor único y que se juntan en el fondo del recipiente en un cúmulo residual en el que no se logra distinguir ninguno, y –dígame si no– la gran mayoría preferimos tomarnos el líquido más limpio que queda en la superficie, sin consumir lo más consistente de los ingredientes que dejamos en el fondo.

En una conversación que Sergio Arauz y yo tuvimos con Óscar Ortiz a finales de 2011 abordamos el tema pero no logramos extraer un concepto claro de cultura, sí obtuvimos muchas ideas asociadas a lo cultural, sobre todo asociadas a la cara económica e industrial de lo cultural, es decir, fuentes de trabajo, plusvalía y estética urbana, turismo, consumo, entretenimiento, rentabilidad e imagen pública. No es que esperara escuchar del exalcalde esa respuesta que ningún académico ha logrado responder con contundencia, pero sí buscaba entender qué tan amplia, innovadora, liberal o conservadora era su visión de la cultura. Mi conclusión es que su visión es política, y eso no es malo, al contrario, creo que el gran aporte de Ortiz a la historia salvadoreña probablemente sea el de haberle mostrado a los demás políticos que la cultura puede jugar a su favor. Hoy en día suenan por todo el país ofertas de paseos El Carmen.


Ya está confirmado un cambio de partido en la conducción municipal de Santa Tecla, un cambio radical si lo leemos desde la política partidaria, pues se trata de un intercambio de polos ideológicos, sin embargo, el alcalde electo no ha tenido ningún problema con reconocer desde la campaña que el Paseo El Carmen es un proyecto exitoso con el pero de que se ha “degenerado”, y su promesa ha sido corregirlo, enrumbarlo, ordenarlo, rescatarlo y otros verbos heroicos que llevan a casi a las mismas ideas originales de su predecesor.

Para mí, como ciudadano, el Paseo El Carmen representa una opción muy diversa de ocio para incluir en mi agenda, es decir, ir a cenar (la mayoría de los buenos restaurantes y buenos café ahí ubicados no abren de día para pensar en desayunar o almorzar), y a tomar unas copas, caminar para disfrutar del fresco de la noche en condiciones más o menos seguras, llevar a un visitante extranjero y muy, muy, muy eventualmente ir a escuchar alguna banda de música que me interesa. Pero yo pertenezco solo a uno de los públicos posibles y deseables por diferentes objetivos para el Paseo El Carmen, un público minoritario quizá, y es por eso que mi frecuencia en el último año ha descendido aproximadamente a una visita cada dos meses y también es por eso que la frecuencia de otros miles de personas ha aumentado.

Desde el punto de vista presupuestario, el Paseo El Carmen ofrece algo para todos y basta asomarse una noche entre jueves y domingo para constatar que el éxito de consumo es evidente, siempre hay mucha gente en las calles y también en la mayoría de los locales que han logrado fidelizar a su público, los que no tarde o temprano desaparecen. Existe variedad y mucha competencia, lo malo es que no hay un árbitro real y esto ha llevado a un notorio desorden tendiente al caos.

Existen normativas legales, pero evidentemente no se cumplen y no se van a cumplir si estas normativas no se revisan bajo la luz de la información y el conocimiento sobre lo cultural, la cultura y los hábitos de consumo cultural. Este conocimiento ofrece una perspectiva para abordar ese degenerado éxito del Paseo El Carmen en el que se expone la cultura de sus consumidores, la mía, la suya y la de aquellos, la de todos.

Si no se incorporan estas perspectivas el debate seguirá concentrado en una caricatura reduccionista que busca imponer qué es cultura y qué no lo es en lugar de buscar un modelo de gestión que posibilite el reconocimientos y la convivencia de la diversidad cultural, el derecho de expresión y acceso a las culturas que tenemos todos los seres humanos. Es decir, no se trata de rechazar la presencia de discotecas dedicadas al reguetón y a su público (un público compuesto por ciudadanos y ciudadanas), se trata de regular su presencia, que su presencia no resulte invasiva y que no interfiera con las otras presencias, y eso empieza con la aplicación, por ejemplo, de las normas referidas al ruido y al acondicionamiento de los locales para determinadas actividades. No es la forma de expresión cultural la que debe perseguirse sino la infracción de la ley.

Empecé a pensar en esto cuando vi y escuché en televisión a Roberto D’Auduisson, alcalde electo de Santa Tecla, hablar de erradicar negocios “que llevan a cualquier tipo de gente al paseo El Carmen”. Siendo un espacio público que recibe en alguna medida impuestos ciudadanos ¿no debería ser un espacio que reciba a cualquier tipo de gente? ¿No es discriminación excluir a quien le gusta el reguetón del Paseo El Carmen?. A lo mejor fue una expresión producto de la torpeza en el manejo de ideas sobre la diversidad cultural o simplemente tratar de generar empatía con quien no le gusta el reguetón y el ruido, no lo sé, pero me resultó alarmante que se quiera gobernar desde esas concepciones. Es siempre peligroso para la gestión cultural creer que la cultura se limita estrictamente a las bellas artes y que lo mal llamado “popular” no es una expresión cultural que merece atención y espacio.

El poeta y excandidato a alcalde por Quzaltepeque Otoniel Guevara cuestionó en una entrevista “lo cultural” del Paseo El Carmen afirmando que “Sí es cultural, pero ahí los artistas no tienen cabida. Pero preguntale al gremio.” Ante esta postura, yo creo que los artista y sus obras, tangibles e intangibles, tienen y deben tener cabida en este proyecto y en todos los que incumben al desarrollo, pero no son ellos los que le garantizan el carácter cultural en sí, sino que enriquecen la diversidad con su particularidad. Los artistas también deben desarrollar su capacidad de convivir y dialogar con la diversidad, así se aseguran ellos mismos su lugar. Aunque también es cierto que las administraciones públicas nunca han demostrado capacidad para desarrollar políticas culturales efectivas, y sus acciones suelen reducirse a impartir talleres en casa de la cultura, organizar tour por sitios históricos, organizar eventos mercantiles y decorar la ciudad. En eso hay mucho que avanzar.  

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Dice Néstor Canclini que los hábitos de consumo cultural son producto de “un entrenamiento prolongado en estructuras simbólicas relativamente independientes” que nos hace consumir uno y otro producto, de una o de otra forma. Es decir, aprendemos a consumir (a apreciar) los productos culturales desde un contexto cultural determinado y específico: familia, grupo religioso, barrio, etnia, sector económico, ideología política, y aprendemos también a dialogar con los contextos. La palabra clave es aprender, es procurar a los consumidores acceso, información y didáctica a diversas manifestaciones culturales para que aprendan a apreciarlas ya sea para consumirla o simplemente para respetarlas en su diversidad. Y esto funciona en todas las direcciones: así como alguien puede aprender a apreciar un cuadro de Carlos Cañas también otro puede aprender a apreciar un grafiti artístico de autor anónimo o conocido. No se trata de homogenizar, sino de convivir, y es más fácil convivir si entiendo que lo que no me gusta no necesariamente es malo sino que es diferente a lo que me gusta por mi entrenamiento cultural.

En esta convivencia los gobiernos nacionales y locales tienen la obligación de aplicar las normas, también de revisarlas y convertirlas en herramientas para facilitar la convivencia. ¿Quien no va a odiar el reguetón, el rock, la nueva trova, o el karaoke si estalla en sus oídos cuando lo que se quiere es una plática disfrutando del entorno urbano? ¿Quién no va a odiar un local de conciertos si no lo deja dormir por la noches? ¿Quien no va reclamar la presencia del sujeto que dejó su carro bloqueando su cochera?

Entre más información y conocimiento tenemos los seres humanos más fácil se nos hace dialogar con los diferentes contextos culturales, incluso disfrutarlos en su diferencia y apropiarnos culturalmente de lo que nos pueden ofrecer. En una entrevista publicada el año pasado, la balletista salvadoreña Lucía Figueroa resumía esto en una sencilla frase "Sí, en las fiestas bailo reguetón... ¡ni modo que baile ballet allí!".

El reguetón y el ruido los he utilizado como ejemplos ilustrativos porque son dos de los aspectos más evidentes, pero hay muchos otros que deben abordarse con los mismos insumos: la legalidad y el derecho a la diversidad cultural. D’Aubuisson también ha hablado de tráfico de drogas, salubridad, raterismo y otra serie de problemas que son muy reales, pero no debe caer en la trampa de asociar estos problemas a la presencia grupos culturales específicos, esos son problemas de seguridad pública y deben abordarse con la ley y de manera integral, incluyendo siempre información y conocimiento.

El Paseo El Carmen nos ha ofrecido desde siempre la oportunidad para revisar la ideas de cultura que tenemos, hoy es el mejor momento.

Comentarios

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Excelente entrada Élmer, muy atinada como usualmente escribís.

Cultura es todo, no únicamente la poesía, la pintura, música jazz, etc. Cultura es también la forma en que hablamos, lo que comemos y lo que tomamos ( ebrios y manejando, botar basura, etc.)... Uno ve lo que quiere ver, existen lugares para relajarse y escuchar música, domingos y sábados para caminar con la familia. También existen bares "destroyer" y cada quien elige lo que quiere hacer y adonde ir. Yo no soy de ir a discotecas reguetoneras, pero es cuestión de gustos y respeto; no soy más ni menos cultural por ello.

Por otra parte, no sería extraño que Robertío, en su afán de "mejorar" y "limpiar" el paseo (desde su enfoque conservador y neoliberal) cierre ciertos lugares para abrir "bufalos", "burger king", starbucks", etc...

No Élmer. A mi, y a casi todos los que conozco, nos gusta la horchata espesa y cuando se asienta la batimos porque rala no se le haya gusto. Creo Élmer que la mayoría a la que te refieres y ves como un reflejo de todo El Salvador puede en realidad ser una minoría.

Muy acertado tu articulo, a excepción de la horchata que para los que somos de escasos recursos como la mayoría de los salvadoreños no desperdiciariamos ni el aciento. En lo personal he visitado el paseo el Carmen en varias ocaciones y lo que mas me ha llamado la atención es poder disfrutar de varias cosas a la vez. Que solo el paseo el Carmen ofrece ó ofrecía hasta ahora, desde un show de payasos, estatuismo, la oportunidad de poder comerme un plato típico, comprar algún recuerdito de barro y para terminar la velada con un par de cervezas con los amigos y conversar sobre la cantidad de impuestos que la comuna persibe solo de esa calle que en conclusión no son nada despreciables tomando en cuenta los problemas financieros que enfrentan la mayoria. En todo eso debe pensar el nuevo alcalde, porque hay muchos otros que están pensando en sus propios paseos y sobrevivirá el que más agrade a la población.

A ver, primeramente dejenme enseñarles un ejemplo de como debe funcionar un "Paseo Cultural"

http://revistatucan.com/wp-content/uploads/2011/12/turismo.jpg

Debes tener por lo menos: galerias de arte, conciertos, obras de teatro, bibliotecas, un ambiente único y por supuesto hasta el final, restaurantes y bares. En ese orden y no al revés.

Ah, y por favor cierren la calle para el tráfico vehicular. ¿como quieren que sea un polo turístico si no se puede visitar de dia?
Un favor mas, quiten el horrendo adorno de varilla y alambre que pusieron en el teatro al aire libre. Es horrible. Gracias.

¿Y las universidades? ¿donde estan?

El proyecto está mal hecho.

Hablemos de un punto que casi no han tocado. Si el Paseo El Carmen es un eje "cultural", lo que menos toca es la identidad cultural tecleña. Y eso , cualquier tecleño que mas o menos conoce el municipio, sabe perfectamente, que lo menos que hay ahí, es algo intangible tecleño, y en cuanto a símbolos arquitectónicos, mas allá de la iglesia El Carmen ( que aun pasa cerrada) y el palacio municipal, no hay nada mas, haciendo a un lado, otros lugares o símbolos de esa identidad local, como por ejemplo los parques.

Yo soy de San Miguel y he visitado Paseo El Carmen y espero que el nuevo alcalde Miguel Pereira haga algo parecido ya que aca no hay ningun lugar para poder ir a pasear sanamente en la noche.

yo vivo atras de los negocios del paseo lo que les puedo decir es que fue inconsulto, no hay permisos (consultar opamss),ha sido un gran negocio de bienes raices para la gente de la alcladia, "pero sobre todo nos robo la tranquilidad que siempre habiamos tenido", vale aclarar que nunca nos hemos opuesto al proyecto solo hemos insistido que deben regularlo, de hecho muchos de los que votamos por ortiz estamos arrepentidos de su gestion... la venta de droga es el principal problema..

Cultura es todo, como dicen por ahi, si nos gusta mojar el pan dulce en el cafe y tirar basura por la ventanilla del bus, es lo mismo, es cultura. Aqui lo que hay que hablar como todo en este pais, es de lo que mas carece. PLANIFICACION, es que el concepto del Paseo El Carmen fue bueno, pero cuando no existe ese arbitro que vos mencionas, solamente tener unos billetes, pagar impuestos y ya con eso puedo vender desde carne polveada, hasta ponche en cualquier infimo pedazo que le queda a la calle. Se hizo un mercado, un desorden en donde aspectos como arte, musica, pintura, etc no le importo a nadie porque las necesidades basicas de las personas son las unicas que buscan satisfacerse: Comer, embrigarse, bailar, etc. A nadie le importa si hace un par de años se expuso en el palacio documentales de la guerra, sobre Roque Dalton, un simposio academico, una muestra fotografica, etc. A nadie le importa si no me importa que clase de negocios se ponen, que clase de esparcimiento le estoy ofreciendo a la gente, el niño, la niña, el joven, la joven, los abuelos, los papas. El Paseo es un mercado que bien podria estar en otro lado y su aporte es nulo al concepto artistico que alguna vez se quiso crear.

Elmer
Tu lectura es obligatoria en El Faro, mi mas sinceros respetos por la forma que abordas los problemas.

Yo que he vivido toda mi vida en el centro de tecla tengo varias cosas en las que diferir, la primera de ellas es que el centro de tecla no era ruinoso o peligroso, a mi en lo personal me parecía lo más tranquilo y calmo del mundo y por eso me gustaba tecla, tampoco me parece justo llamar luminoso y próspero circuito urbano a algo en lo que centró toda la atención de un gobierno municipal y que lo llevó a olvidarse completamente de los cantones que forman parte de Santa Tecla. Que fue una buena idea?, si, un espacio interesante también, pero más que cercano a los intereses de la población, más bien cercano a los intereses económicos de una clase media-alta, que incluso acosó a los habitantes de la zona para vender sus propiedades. No niego la oferta "cultural" que en su momento hubo en el paseo, que hasta hacía a los "locales" olvidarnos de la falta de parqueo, el constante ruido, los ebrios por todas partes y el tráfico maldito de la zona, además de la atracción de "interesados por lo ajeno" al ver la concurrencia de turistas; pero se compensaba con las diversas actividades que había, el palacio tecleño y su cronograma con tan diversa oferta cultural, la plaza de la música, las diversas ofertas gastrónomicas, bares para todos los gustos y hasta la reactivación de la ex-cetipol con el museo tecleño, pero mucho dista lo que fue el paseo el carmen, con lo que es hoy, yo que ya no vivo ahí, regresar e intentar disfrutar de mi tecla por la noche a mi en lo personal me ha dado mucha tristeza, en lo que se ha convertido y en lo que la juventud actual tiene acceso, porque no vamos a negar que hay jóvenes de 14 años en adelante con acceso a alcohol, que no soy quien para decir que esté mal, pero si que es ilegal según nuestra legislación..... esto solo empeorará con el tiempo, hacen falta mecanismos de regulación de todas las actividades.... los turistas últimamente no son muy bienvenidos por los tecleños y eso lo dice el voto de la población.... espero que no se hayan equivocado en lugar de dar segundas oportunidades...

Me parece buena publicación. Creo que cada salvadoreño tiene su ideal de cómo debe ser El Paseo, porque vieron en otros países proyectos similares o simplemente lo vimos en tv o una revista. Lo importante no es sesgarnos por motivos partidistas, y ver desde un punto cultural lo hubo, lo que hay y lo que no, y tratar en lo que se pueda de incidir en ese proyecto.
Por otro lado, este artículo jugo con mi memoria: ¿Que otro proyecto como ´El Paseo El Carmen´ hubo el pasado que convoco a individuos y familias a llegar en la tarde-noche semana a semana a consumir o solo a caminar y a ver?, la ´Zona Rosa´ quizás sí, quizás no, no era tan familiar ni económicamente tan accesible para todos, y no se podía ir solo a caminar o solo a ver. Se habla mucho o sobre todo del ruido, los discos, bares, drogas… pero no se habla de los chicos mimos, las estatuas vivientes, los artesanos, los que preparan comidas típicas, los artistas espontáneos (los que hacen uso de su creatividad y sobre toda valentía o sin vergüenza para ganarse unas monedas o solamente expresar su creatividad; como olvidar esa mesita con un kennel y los curiosos al acercarse los espanta una cabeza humana ladrando volviéndolos víctimas y objeto de risa de los que estas cómodamente sentados expectantes, y muchos otros artistas) y las bandas que de vez cuando tocan.
La verdad también me horrorizo lo de “cualquier tipo de gente”, ´cualquier tipo de gente´ con relación a qué? o quiénes?, me encanta ver cuando de un pick up se bajan familia entera, o grupo de amigos dispuesto a disfrutar de un paseo-les cuento una vez se bajaron de un ´panelito´ (un camioncito repartidor tipo huevito) como 9 chicos y chicas vestidos casi de ´gala´.
Ojala que al Paseo El Carmen no “lo acaben” pero que tampoco “se pierda”.

Gracias a todos por la conversación aquí, que de eso se trata. El caso contiene muchos temas y también hay mucha información que complementar... La vivencia de los visitantes y de los vecinos es clave, también el debate de lo que consideramos nuestros propios hábitos culturales... La referencia de otros casos similares en otros lados o en otro momento también amplía la perspectiva. Lo que más me gusta es que es un tema que no es indiferente para la ciudadanía. ¡Saludos!

Sí se habla mucho del ruido y no en balde: la gente que no ha podido escapar de ahí, se está volviendo loca con el, porque ,desdeluego no pueden dormir. Yo no he visto droga, pero mis cuates dicen que de haberla, "hayla". Allá cada quien mientras no te puyen o lo que sea. Entonces, un poco de estudio antropológico, una Casa de la Cultura ahí mismo que ponga su grano de arena (no ARENA) y por que no? La restauración del Carmen mismo.Pero sobre todo, si es o será por fin un sitio para "todos", regular el ruido. Aislar del sonido. Requisar con discresión.

Buen artículo, ya que tiene elementos a considerar y sirve como punto de partida para una discusión serie, sin sesgos políticos.

Me parece una recopilación muy buena de lo que sucede en El Paseo El Carmen, lo que se debe de hacer para mejorar lo bueno y quitar lo malo y evitar que este polo cultural sea dañado por estereotipos de pensamientos erróneos y en su caso incoherentes al mesclar la política con la cultura

A pesar que el Paseo El Carmen es el icono de la gentrificación urbana en el área metropolitana y un éxito como oferta de ocio, como oferta cultural está muy sobrevalorado. Podría tener su declive si pasa de pretender ser una "rambla tecleña" a simples 5 cuadras de bares y discotecas. Podría ser el SoHo guanaco si la municipalidad se involucrara más con iniciativas de conciertos, más locales de cafés literarios , más ordenanzas reguladoras y no dejara que el mercado y los consumidores dictaran la oferta de ocio que tarde o temprano la convertirán en la nueva Zona Rosa (o sea un lugar de ocio adolescente ).Como el capitalino es un poco snob y se aburre rápido de los mismos locales, corre el peligro de terminar como la zona de la San Luis, las discos de la Gran Vía o Multiplaza o la Zona Real. Podría ser menos hipster y ser más un oasis de vanguardia cultural.

Veamos.....creo que la idea "primaria" sobre un Paseo Cultural...quedpo muyyy lejos...pero asì somos los "Tecleños"..Apaticos...Conformistas y Consumistas....Cambiantes ...muy cambiantes...asì que a ver que resulta bajo la nueva Administraciòn Municipal...puès aquì "cualquiera viene a inventar".....

Es que simplemente el proyecto original con el que fue concebido el pase el carmen se desvió...

ahora es una vulgar zona de chupaderos y cantinas, donde los clase medieros y snobs acuden a emborracharse.

no tiene nada de cultural, menos de zona de esparcimiento.

y para los que SI vivimos en Santa Tecla es un verdadero dolor de cabeza, debemos soportar ruido y escandalos hasta el amanecer, peleas de borrachos, aceras vomitadas y miedas y cagadas por los bolos y drogados, venta de drogas, desorden de carros, por algo que nada tiene de cultural.

lo peor fue autorizar el "paseo el cafetalon" convirtieron El Cafetalon en otra zona de chupaderos y desorden.

Soy nacido en Santa Tecla, hijo de tecleños y nieto de tecleños y dejenme decirles que a los verdaderos tecleños el paseo El Carmen mas que beneficios nos trajo caos y desorden.

para los clasemedieros y los Snobs es lo maximo ir a chupar y emborracharse en los bares del paseo el carmen, por que alli es lo unico que hay ahora, simples cantinas disfrazadas de bares elegantes o intelectuales, pero para los que SI vivimos en Santa Tecla ha sido lo peor que pudo pasarnos.

el centro de Santa Tecla siempre fue tan tranquilo, tan fresco, tan pacifico con sus enormes casas viejas, sus portones y sus arboles de almendro de rió en las aceras, daba gusto levantarse temprano para ir a correr a su calles y al cafetalon.

ahora de eso solo queda el recuerdo, gracias al paseo el carmen el centro de santa tecla ahora es un caos de ruido, chupaderos, borrachos, peleas, aceras vomitadas, borrachos orinando y hasta defecando en las aceras, un caos con carros pitando y haciendo buya hasta salir el sol.

y lo peor es la venta de drogas que hay tanto en los bares como en la calle, da hasta asco soportar el escándalo de los drogadictos gritando en las calles, mas la delincuencia que atraída por el mar de gente ha llegado quien sabe de donde.

prueben vivir en la zona y vamos a ver si les parece tan maravilloso el paseo.

ahora de cultural no tiene nada y no es algo con lo que lo VERDADEROS tecleños nos identifiquemos, no nos identificamos con cantinas ni chupaderos.

creo que el pase el carmen fue una de las causas por las cuales el FMLN perdio en Santa Tecla, fue inconsulto, no se nos pregunto a los habitantes del centro de la ciudad.

Ojala el nuevo alcalde D'abussion ponga orden y devuelva el paseo a lo que originalmente fue concebido, lo esperamos pues por eso votamos por el.

El proyecto tuvo un buen inicio, lastimosamente todos los gobiernos se duermen en los laureles y no preveen efectos secundarios...el tema del turismoo y ocio "a la salvadoreña" vs zonas habitacionales no es nuevo para ningun pais (aunque difieran en escalas o problematicas)...

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/09/20/catalunya/1411240210_809038.html

para todo gobierno local se necesita planificacion y control de lo que sucede en e terreno, sino se desborda y es mas dificil poner orden...esperemos que la nueva alcaldia si retome la idea original,y haga las consultas necesarias para no afectar a más vecinos y que los inversionistas sigan apoyandolo...saludos

Demasiada casaca la de este periodista, quiza quiere ver el fin de semana solo cantos de grillos en esa zona, eso es lo que le gusta al salvadoreño, ambientes así!!!!

No me parece acertado su artículo, según ud trata de ser imparcial, más resulta torpe y parcial. Sobre todo al entender mal las palabras del nuevo edil. Se nota su sesgo y eso le resta valor a su artículo. La verdad es que la mayoría no pensamos como usted, queremos que cierta gente no llegue a ese lugar, gente proclive a los altercados, abusos, mareros disfrazados, vagos, malvivientes y cualquier persona que no sea modelo de Salvadoreño. Para que podamos visitar el lugar en familia, les mostremos cultura y aprendan modales. Es quizá para ud mal visto porque quizá sus amigos, familia y ud mismo se cataloge entre los que no queremos allí, pero gracias a Dios ud ya no lo frecuenta muy a menudo. Y si quiere alo mas, no queremos frentudos que siempre han estado del lado de la delincuencia, la destrucción y la falta de cultura.

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