Escribo para aligerar. A veces escribo compulsivamente, divirtiéndome, desahogándome, por incordiar. Pero en algunas ocasiones me pongo serio y solemne, como esos seres que quieren cambiar el mundo.

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10/02/2014 23:35:44

10 aforismos revolucionarios para una revolución conservadora

 

Opiniones
"Opiniones", de Alejandro Mata. Ilustración. El original es una boligrafía sobre papel de algodón.

Ya es un lugar común decir que uno de los mayores aportes que ha dado Twitter a la cultura es el rescate del aforismo. El aforismo se define como una sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte, hay que agregar que para poder llamarse aforismo debe tener contundencia literaria, belleza y cierta narrativa. Es un formato que, literalmente, cabe perfectamente en Twitter, y un selecto puñado de tuiteros, una ínfima minoría lamentablemente, quizá sin saberlo, construyen aforismos, y quizá solo con el afán de respetar la correcta redacción y la ortografía sin sacrificar una buena idea. Ese esfuerzo, si llega a buen término, tiene todo para devenir en un aforismo, aunque no pretenda serlo (bienvenidos los puristas a llevarme la contraria). 

Pese a lo entusiasta que soy de la cultural digital, de vez en cuando me gusta ir al papel, a mis cuadernos universitarios, a mis separatas de filosofía política, y releer alguno de esos autores que seguramente serían tweetstar en esta era tan socialmedia por la agudeza y contundencia de sus aforismos, y no dudo que aportarían sensatez, humor y creatividad en la coyuntura política y electoral que nos afecta actualmente las relaciones y las redes sociales, tal vez aportarían sosiego a las pasiones e intolerancias que se han apoderado de los muros y timelines de conocidos y desconocidos que quizá no quiera conocer.

Y si me dejan ponerme pedante, quiero decir que si las redes sociales reflejan el nivel de argumentación y cultura política de la población salvadoreña ante la campaña electoral, estamos jodidos, tremendamente jodidos, y perdone este prosaico tremendismo, pero no encontré palabra más exacta. Uno se asoma a Facebook o Twitter con apreciaciones arbitrales y parece que los salvadoreños y salvadoreñas solo saben estar en contra o a favor, los remansos de análisis son casi inexistentes en ese río de comentario iracundos, y pobre de aquel que no se manifieste en los extremos. Predomina la incapacidad y la falta de voluntad de escuchar y de leer, se impone la urgencia –casi animal– de reaccionar, y solo hay dos claves para eso: la ofensiva y la defensiva. 

Quizá también de eso podemos culpar a los políticos que se han mostrado incapaces de montar un debate social –una campaña electoral, por ejemplo– del que podamos aprender no solo a argumentar sino también a tolerar, a convivir, a recurrir a las ideas para hablar de política y no solo a diatribas. A veces creo que a los políticos de turno no le interesa educar al electorado en ese sentido porque los electores educados son sus principales enemigos, pero inmediatamente termina de formularse esa idea en mi cabeza, me entra la duda ¿los políticos de turno serían capaces de elaborar tal razonamiento para actuar como actúan deliberadamente?, no lo creo, y no porque crea que les falta perversión, sino porque creo que les falta sutileza, estilo, gracia e inteligencia para ejercer su perversión.

No es que me olvide de las excepciones, las hay, tanto en la política como en los muros y timeline de las redes sociales, pero son apenas una minoría que cumplen la indolente tarea de confirmar la regla.  

Pero no me quiero desviar (más) del objetivo de este post, que es compartir 10 ejemplares aforismo de 10 personajes con disímiles credenciales que lograron, cada uno y en conjunto, hacerme pensar y repensar las categorías primeras con que queremos leer la política pretendiendo que son fijas y extremas, y que quienes las abanderan son estatuas que orinan la eternidad en las fuentes de las plazas patrias. ¿Conservador o revolucionario? ¿Ese es el dilema?. Mejor transitar.

(1)

"El revolucionario más radical se convertirá en un conservador el día después de la revolución". —Hannah Arendt

(2)

"Un conservador es alguien que no hace cambios y consulta a su abuela en caso de duda". —Woodrow Wilson

(3)

"Un gobierno conservador, una hipocresía organizada". —Benjamin Disraeli

(4)

"Sé lo que hace a un hombre más conservador... No saber nada del presente o nada del pasado". —John Maynard Keynes

(5)

"No hay revolucionario que en un momento dado no sea conservador". —Benito Mussolini

(6)

"Cuanto más conservadoras son las ideas, más revolucionarios los discursos". —Norbert Wiener

(7)

"Hemos inventado la revolución, pero no sabemos qué hacer con ella". —Peter Weiss

(8)

"Los autores de revoluciones no pueden sufrir que otros las hagan después de ellos". —Jacques Anatole France

(9)

"Sé conservador en lo que haces y liberal en lo que aceptas de los demás". —Ley de Postel o principio de robustez de Internet, de John Postel

(10)

"Un conservador es un hombre demasiado cobarde para luchar y demasiado gordo para huir". —Elbert Hubbar

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