Mi Repúbuca es un espacio para reflexionar y dar consideraciones desde mi perspectiva, de lo que pasa en este pequeño país, en política, coyuntura nacional, servicio al cliente, feminismo, diversidad sexual y cotidianidad.

« ¡Por sus estadísticas los conoceréis! | Inicio | Intervención militar sin... »

06/04/2016 11:30:53

La Repúbuca que admira a los vivianes

Con lo del escándalo y revuelo que han causado la investigación de los papeles de Panamá han quedado al descubierto varias miserias de la sociedad salvadoreña, la principal es la capacidad que tenemos de señalar al adversario político y la nula capacidad de auto critica cuando son los de mi partido o afines a mi partido vinculados a estas empresas.

Cuando nos conviene argumentamos el “estas empresas no son ilegales” es que nadie ha dicho que son ilegales, es la finalidad con la cual se crearon, ya sea en unos casos para blanqueo de divisas provenientes del narcotráfico o de la corrupción o la más frecuente pero poco satanizada la de evadir los impuesto de un país, realizando operaciones en otro “ring” donde no cobran, por operaciones que tienen que ver en mi país de origen, no es otro tipo de operación y esto solo se puede saber a través de una verdadera investigación fiscal, si bien es cierto asumir que todas esas empresas son malas es una aberración también lo es pretender que todas las formadas por personas afines a mi posición ideológica son diáfanas y las que no están de mi lado son delincuentes.

Esos niveles de análisis he leído últimamente y da una verdadera lástima porque esta investigación da para más, no solo para señalar a la oposición y sus errores también para generar auto crítica seria y constructiva, muy por el contrario se escuchan defensas ciegas y borregas.

Con este destape la sociedad debería estar solicitando que se proceda a investigar a los funcionarios actuales y pasados que aparecen en esos documentos desde Probidad, ver si sus declaraciones coinciden con los acciones con las que cuentan en esas empresas, pero no solo los que han tocado dinero de la cosa pública, sino también ese grupúsculo de empresarios que se disfrazan de tiernas ovejas en sus organizaciones de caridad y lo que han hecho es sacar sus operaciones del país –no dejando de hacerlas- y las realizan en otro país con el beneficio de no pagar impuestos, operaciones que tienen efecto aquí, es la cosa más sencilla.

Imagen blogDiferente es cuando se saca el dinero por operaciones que se realizaran en otros países y que se pagan impuestos en ellos, pero sacar el dinero para hacer operaciones que surtirán efecto en tierra salvadoreña con la finalidad única y exclusiva de no pagar impuestos es un nivel impresionante de la miseria humana.

Muchos admiran a estos empresarios y les han sacado sendos reportajes de los “listos” que son, en realidad esta de Panamá no demuestra que sean “listos” sino más bien vivianes.

Admiran que construyeron centros comerciales antes que pasaran calles por la zona “audaces” y “visionarios” dicen, en realidad no hay magia en eso, es simplemente el resultado de estar pegado al poder y saber antes que los demás que dentro de un par de años el gobierno tiene planificado trazar una calle por una zona determinada y basta con ir y comprar los terrenos aledaños a precio de potrero… eso admiran “el tráfico de influencia y la vivianada”

Respetan su capacidad de sostener en el tiempo sus marcas y que nadie se les ponga “al brinco” quién se le va a poner al brinco por ejemplo a la industria azucarera a la cual se desvive este gobierno como lo hicieron los otros para que tengan mayores cuotas y no se ponen las pilas en desbaratar ese terrible oligopolio ya señalado por Francisco Díaz con un estudio desde la Superintendencia de Competencia, ser protegidos por los gobiernos de turno en sus industrias y generando legislación que aplaste a la futura competencia, nuevamente admiran su “audacia” y es puritito compadrazgo político y vivianada.

Nuestros países tercer mundistas, en vías de desarrollo y tirados al perro, solemos admirar personas equivocadas y las endiosamos porque están en una mejor posición que nosotros y nadie se pregunta cómo llegaron ahí y aunque sepan que no fue por buenos pasos lo siguen admirando.

Por eso no me extraña que las películas y series de narcos sean tan bien recibidas y muchos igualados y poco seso que tenemos, hasta adopten términos para la cotidianidad, imagino que el presidente Santos se debió sentir muy cómodo en su reciente visita escuchando términos como “parcero” por mencionar uno.

No podemos perder el enfoque lo que los papeles de Panamá nos demuestran es que existen redes mundiales -y El Salvador no se escapa- dedicadas a este tipo de negocios, que como siempre una figura legal se utiliza para fines no legales y que las instituciones en los países o son débiles o se hacen de la vista gorda, es este momento que todo el aparato de contraloría debe ponerse en función de estas investigaciones, desde la Fiscalia … Por cierto ¿Alguien ha visto al fiscal o será que se habrá pronunciado ya? Porque al momento de escribir estas líneas es el ausente, cuando es este el momento que lo llama a que tome las riendas y se posicione como lo que es “El hombre fuerte del Estado”. Corte de Cuentas, Secretaría de Transparencia, Participación Ciudadana y Anti Corrupción, Probidad y el Tribunal de Ética, imagino ya deben haber iniciado sus investigaciones como corresponde también, lo digo como una aspiración existencial no porque realmente crea que lo hagan, varias de las cabezas que dirigen estas instituciones están pendientes de ver como cubren irregularidades que de ver cómo extirpan a los malos funcionarios.

Muchas veces me han preguntado por qué el blog se llama Repúbuca y no República, tiene una explicación larga y otra corta, por hoy les contare la corta, porque en una República seguramente no pasan las cosas que El Salvador pasan donde por más que a los funcionarios les saquen videos, audios e investigaciones periodísticas, no renuncian al hueso los muy cuerudos, donde los empresarios buscan contribuir generando empleos y pagando salarios dignos –que no es pagar el justo, es decir el muy salario mínimo-, los muy vivianes, donde la sociedad está atenta de todo lo que sucede e inmediatamente se lanza a las calles a exigir que dejen de verle la cara, tomándose el serio su rol de ciudadanos y asumiendo que son el soberano. Por eso estimados y estimadas, esto sigue siendo una Repúbuca le falta mucho a sus políticos, empresarios y población que logren alcanzar la palabra república con “r” minúscula…

 

Comentarios

Fuente You can follow this conversation by subscribing to the comment feed for this post.

Verifica el comentario

Vista previa del comentario

Esto sólo es una vista previa. El comentario aún no se ha publicado.

Ocupado...
Your comment could not be posted. Error type:
Se ha publicado el comentario. Publicar otro comentario

Las letras y números que has introducido no coinciden con los de la imagen. Por favor, inténtalo de nuevo.

Como paso final antes de publicar el comentario, introduce las letras y números que se ven en la imagen de abajo. Esto es necesario para impedir comentarios de programas automáticos.

¿No puedes leer bien esta imagen? Ver una alternativa.

Ocupado...

Publicar un comentario