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05/11/2014 12:00:44

Salvador, la San José lo necesita

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Nadie en este país puede salir a la calle sin llevar “el Jesús en la boca”; todos/as salimos a nuestros lugares de estudio, trabajo o realizar diligencias de cualquier tipo, pero vamos con el temor de no regresar al seno de nuestra familia. Los que somos madres/padres vamos con el terror de la sola idea de dejar desamparados a nuestros hijos/as o peor aún que la espiral de violencia que nos aturde nos arrebate a nuestros retoños.

No es un tema de percepción, como muchos pretenden explicar, el terror colectivo y el estrés al cual estamos sometidos ya que los medios de comunicación solo resaltan las cosas malas y algunos dicen que son ellos los que están marcando la agenda en el tema de seguridad es en buena parte cierto. Sería ingenuo creer que no hay un indiscutible interés de algunos medios de comunicación de no reconocer nada a este gobierno, su línea editorial nos demuestra que pretenden hacer ver que el país es un caos y eso no es completamente cierto.

Pero que tengamos medios de comunicación tendenciosos, con francos intereses políticos de favorecer a la oposición y obcecados e ideológicos a tal grado de no reconocer las cosas que se están haciendo bien, no significa que la percepción de inseguridad venga de ellos; de hecho, en este espacio pretendo denunciar una situación que no ha salido en los medios de comunicación y que me gustaría que las autoridades a quienes les corresponde resolver, lo hagan; tengo claro que en la mesa que se ha convocado tienen muchos actores y muy buena voluntad, pero sentados tomando cafecito no van a resolver esta problemática que estamos viviendo a diario, en el transporte colectivo o nuestros vehículos, aquí nadie se salva.

San José I, II y III en Soyapango.

Para llegar a estas colonias deben transportase en la ruta de buses y microbuses 41-A, son colonias populosas, miles de casitas pegadas una contra otra, donde los sonidos de un hogar invaden a las casas de alrededor, donde la privacidad es solo una idea, pues esas paredes prefabricadas cuelan todos los rumores, desde un buen orgasmo de una pareja escandalosa, hasta los gritos de un padre hacia una hija/o, los golpes de violencia intrafamiliar o la estruendosa música de todo tipo.

Ahí en esas colonias nací en 1980  y de ahí salí en 2003 tras la muerte de mi padre, me eduqué y crecí en la colonia San José II, en la casa #144 de la esquina formada por la calle Paracentral y la calle E. Recuerdo especialmente esta época del año cuando –aunque usted no lo crea hacía frio- cuando salía a jugar en toda la cuadra, cuando mi mamá gritaba “Hijaaaaaa, ya es hora-- pase para adentroooo” a eso de las 9 de la noche, porque estaba de vacaciones, recuerdo ingresar a todos los pasajes sin más temores que al que le tocaba buscarnos, en los juegos como “escondelero” me encontrara, así me metía en el pasaje 28, 27, 26 y subía al 25 hasta el 19 así “sin tos”, sin problema, con amigos en casi todos los pasajes, con señoras que de cuando en vez me decían “China, te va a regañar tu mami, pasa para tu casa” y yo con ojitos de borrego a medio morir, “Niña Santillos escóndame, es que los bichos me andan buscando y tengo que gritar librado, ya tienen a varios” y la señora me ayudaba.

Tengo miles de recuerdos de esas calles, muchos de amigos/as casi todos emigraron para “el norte” buscando el “mejor futuro” y otros/as no se fueron  y formaron sus hogares o formaron parte de las estadísticas de madres solteras a los 15 años, así vi el vientre de mis amigas crecer y albergar nueva vida; nuevos niños fueron creciendo y pues uno ya no salía a jugar a la calle, no solo porque ya no estábamos en esa edad de corretear sino porque había que estudiar y poco a poco también empezó a llegar ese problemita de “las maras” que nos empezaron a limitar el tránsito libre de una zona a otra de nuestra propia colonia, donde te salían mocosos que habías visto crecer con cuchillo en mano y que te decían que no podías pasar. Al principio de esa época, uno aún podía caminar a la casa del “mocoso” y decirle a los papás que sus hijos estaban molestando y estos todavía tenían cierta autoridad y hasta ahí llegaba la cosa, como nos pasó un millar de veces con el famoso “Camaney” drogadicto, ladrón y con todas las mañas del mundo, pero que al grito de “Juan Carlossss deja de joder a los chinossss” se iba a su casa.

Mi mamá no soportó los recuerdos y la soledad que le acompañaban haber compartido 30 años de su vida con mi papá de los cuales 20 años los habían vivido en esa casa, sin más, en menos de 6 meses luego de su muerte logramos vender la casita de la San José y nos movilizamos a la zona de Antiguo Cuscatlán, donde hoy por hoy vivimos, pero el mudarnos nunca nos alejó de las personas a las cuales le profesamos nuestra amistad,  amigos y amigas con los que no perdimos comunicación y con los cuales procurábamos reunirnos y llegar a “la colonia” e ir a ver a mis viejitas, a las que mi mamá les encargaba que llegaran a abrirnos la puerta cuando regresáramos de clase y que nos dejaban bajo llave, pero muy al pendiente de que no le diéramos fuego a la casa y que aún recuerdo que me decían “Sandra Bessy o China", mucho dependía de la señora el cómo me llamara, "Cualquier cosa grita que yo estoy pendiente”.

De una manera u otra nos fuimos alejando, llegando solo cuando alguien se enfermaba o moría hasta que un día nos dijeron, ya no bajen… así sin más hace 6 años que no he vuelto a llegar, todo porque la gente a la que visitaba me solicitó no volver a ir, puesto que las maras se han apoderado de todos y cada uno de los pasajes y la calle, la esquina donde yo vivía ahora es el centro donde se reúnen  tarde a tarde hasta dos docenas de pandilleros vigilando a todos/as los vecinos y sin miramiento bajan de los buses y microbuses a la gente que ellos no conocen, dos docenas de “mocosos” varios hijos de amigas que tuve en la colonia y que por algún motivo perdieron autoridad sobre ellos, los que hoy rondan entre los 14 y 20 años y ordenan y tienen sometida a toda “la colonia”.

El fin de semana pasado, me encontré a un buen amigo que ahora ya no vive en la zona, tiene poco menos de un mes de que lo sacaron de su casa, no sin antes, dos años antes haber sacado a su hijo huyendo a los Estados Unidos porque no quiso ingresar a las maras y un año después lograron convencer a su hija de 15 años y se la llevaron y hoy es mujer de uno de los pandilleros más reconocidos de la zona, podría decirles quién es, dónde vivía, como se llaman sus hijos, quién es el pandillero de 17 años que se llevó a su hija de 15 y dónde viven, pero eso pondría en mayor riesgo a esa familia, pero es una historia común hoy en “la colonia” son varias familias las que se han ido, huyendo de la violencia, familias trabajadoras que son extorsionados por un puñado de “mocosos asesinos”, a los cuales no denuncian por el enorme temor que tienen.

Quería contar el contexto, para hacer la denuncia, porque quiero que quede claro a las autoridades que no es una denuncia de alguien que no conoce el lugar, sí lo conozco de barranco a barranco –los que vivimos en esa zona sabemos que dos grandes barrancos rodean nuestras colonias- pasaje a pasaje, para que no salgan que no saben donde es, por más señas empiecen desde el Super Selectos de los Ángeles y empiecen a bajar llegar al ex Antel, ahí inicia la San José I y luego siguen bajando y encontrarán las otras dos, no hay pierde, es una sola calle la principal y otra más que es la Paracentral no hay donde equivocarse, ahí empiezan las calles, A, B, C –donde era el punto de microbuses coaster de la 41-A y donde la misma señora dueña de los chalets desde que yo me acuerdo les vende marihuana, piedra y cocaína a los que la necesitan, siguen bajando y llegan a la E, calle estratégica porque por ahí se conduce el transporte colectivo de bus y microbus, ahí hay una casa de esquina, grande donde están los pandilleros, toda esa es la zona.

Pues bien, los habitantes tiene más de un mes, lean bien MAS DE UN MES, que las maras han obligado a los vecinos que poseen vehículos a que desde la zona del tanque –entre el Super Selectos de los Ángeles y el ex Antel- apaguen las luces y entren a oscuras, el que no acate las órdenes lo detienen, como es una sola calle, se le atraviesan hasta 10 pandilleros y los obligan a apagar las luces, además de cobrar renta a todas las casas, además de cerrar las iglesias de cualquier denominación, también pagan renta los colegios privados de la zona y no falta el que llega con un celular y dice “ahí te hablan, contesta”, y desde ese teléfono les piden prestado el carro “para hacer un mandado” hasta que les avisan que su hija no irá a dormir a la casa esa noche.

Sí, así mismo como me dijo el amigo “En la colonia esta perro, Bessy, perro” lo peor es que son “mocosos” pero bien armados y bien organizados y la policía, BRILLA por su ausencia… entonces, ¿Es mera percepción provocada por los medios de comunicación? Hay medios perversos, pero esto no ha salido en ningún medio por el terror al que están sometidas cientos de familias y ¿Dónde están? Los planes, la PNC, la FAES, dónde están… Presidente, usted dijo estaría al frente de la seguridad del país, ¿Cuándo llegarán sus planes a las colonias San José I, II y III en Soyapango? Cuántas niñas más deben ser violadas, cuántos niños deben ingresar a las maras para salvar su vida o huir para “el norte”, no es percepción lo que ocurre ahí, eso es una realidad!

Con enorme placer vi el lanzamiento que se hizo en las colonias de la Cima en San Salvador, ojalá pronto hagan ese mismo evento en mi Soyapango no sólo en las colonias a las que me he referido hoy, ahí han muchas más que están en las mismas condiciones –El Limón, La Guadalupe, Las Margaritas, Los Conacastes, Montes de San Bartolo, La Coruña, Monte Blanco, Bosques del Río, etc- y todas necesitan una rápida intervención.

Gracias a los amigos que se comunicaron conmigo desde Estados Unidos y a los que siguen aquí y han tenido que huir de la colonia, no pierdo la fe que un día podamos recuperar nuestra esquina, sentarnos y recordar “aquellos diciembres de juventud que nunca volverán”.

Comentarios

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Que feo escuchar esas palabras de una colonia donde viví por muchos años toda mi infancia parte de mis día de reveldia donde tuve mis primeros amigos primeras novias,Donde en esas calles me enseñe a jugar pelota, basquet, donde jugada escondelero ,mica ojala todo cambie para bien esperemos q sea así muy bueno bessy q escribas esto me traslado como una cápsula del tiempo tus palabras me trasladaron 20 años atras.

Lastimosamente es la triste realidad de esa y muchas colonias, cantones y caserios del país, donde aun la policia pareciera tener miedo de ingresar... yo vivi mi infancia y parte de mi juventud en esa colonia y aun tengo familia por ahi y da coraje que las autoridades pretenden tapar el sol con un dedo, diciendo que todo lo tienen bajo control; cuando de todos es sabido que estas lacras tienen mejor organización que la policía... Gracias Bessy por ese reportaje y hojala la autoridad competente algun dia de verdad hagan algo por la gente trabajadora y humilde, que merece vivir en paz.

Ya e's tiempo k la gente Se una contra esa lacra. No esperen por La ayudar Del gobierno el k sea k este Se turno porke nunca va a llegar.

Yo vivi ahí en esas hermosas epocas y disfrute mi niñez y juventud sin ningún problema. Siento nostalgia al leer esos recuerdos que yo tuve en carne propia y que ahora no se puede ni entrar libremente.

es una pena que solo tengamos derechos humanos para los delincuentes y no para todo el pueblo salvadoreno y lo mas importante nuestra cultura se esta desbanesiendo

hey por que es tan drastico este reportaje , esto no es cierto , la san jose no ha llegado a tanto , es cierto que hay y siempre han habido zonas peligrosas en la san jose pero no esta asi como lo pinta este reportaje

mis respetos para esta periodista nunca habia leido una noticia tan mala contada de la mejor forma, esta es la relalidad de mi pais yo emigre por eso y si un dia me dijeran que volviera les diria que solo lo aria por lo lindo y bello que vivi en la infancia, pero lo triste es pensar en la infancia que viven ahora esos futuras generaciones, siempre pensamos que los politicos son malos pero analicemos que esos politicos solo son unos mas que vivieron en ese ambiente que los a hecho asi,

Su relato es el diario vivir de toda la ciudadania. Naci en San Salvador pero por motivos de el Trabajo de mi Padre tubimos que ser una familia Nomada y terminamos viviendo en el Oriente de el Pais en un a Ciudad donde se respiraba la esencia de el Cafe en esta epoca anoro mi Santiago de Maria q hace 5 años no estaba contaminada con esta lacra de malos Salvadorenos y que en mi Ultima visita me dejo con ganas de no Volver, Ojala Algun dia podamos disfrutar de nuestro terruno como lo hice en mis años de Infancia q aunque en la guerra fue mucho mejor.

Una cruda realidad que no puede ser mejor relatada, yo tambien pertenezco a la generación que vivió para ser exacto en la Col Santa Lucia de Ilopango, lugares que ahora no se pueden visitar porque estan atestados de delincuentes que les ganaron la moral a miles de habitantes de la colonia. Recuerdo que allá por 1978 tenia na novia que visitaba en la colonia Escalante de Ilopango, siempre me dejaba el ultimo bus de la ruta 29 y me tocaba regresarme caminando a la Col. Santa Lucia tipo 10 de la noche, aunque ya estábamos en guerra era más seguro que ahora.
No creo que sean mas personas malas que buenas, los buenos debemos organizarnos para combatir este flagelo, desgraciadamente este fenómeno no puede combatirse con paños tibios, no vale el argumento que violencia genera más violencia, es la única salida.
Por respeto a los miles que tuvimos nuestra infancia en esa zona de San Salvador, marginada, que teníamos que viajar una hora en bus para asistir a un bachillerato nacional, con cientos de limitaciones pero con el objetivo de salir adelante mediante el trabajo y el estudio, con la única ventaja de tener la cuna de las mujeres más bellas de la capital, limpiemos soyapango de esta lacra.

yo soy uno mas que se une este sufrimiento, uno mas que me toco escapar para poder salir adelante y poco tiempo de haber salido tambien toco sacar a mi familia por que eran imparable las amenazas
que triste pensar que un dia pudimos correr por esas calles en la san jose
yo tambien al igual que la bessy y con la bessy corri por los pasajes jugando lo que se nos ocurriera
y pensar que ahora son solo recuerdos he historias que estas nuevas generaciones creo las ven hasta increibles
En conclusion me atrebo a decir que todos tenemos un poco de culpa por ser demaciado pasivos a este problema
cuantos hermanos y amigos permitiremos que mueran o sigan siendo abusados y explotados por estos delincuentes para reaccionar

hola!. recuerdo con mucho aprecio la colonia san josé, o tambien crecí allí. Estudie en la escuelita del pasaje 26 disfrute y rompi mis pantalones en el tobogan del final de la calle E.

Mi papá aun vive alli, hace un tiempo yo lei su nota y pues me parecio excelente, pero no hice caso y segui entrando a la colonia. Siempre entraba en carro...

El mes pasado me hicieron rueda en el carro, y me pregunaba de donde era, para donde iba, que a quines conocian y me pedian insistentemente el DUI... gracias a Dios logre salir ileso... pero que miedo mas grande senti, lastimosamente ya no podre visitar mi familia en la san jose 3.

Fui scout del grupo 130, camine por esas calles toda mi vida, viaje en la exagera la cristian javier en la yanesita... todo eso quedo atras...

tienen secuestrada a la colonia... si alguien todavia entra a la colonia, le recomiendo que ya no lo haga, yo lei esta nota y segui entrando, y pues ya no llegare más por alli.

Mi punto de vista es que con la tregua las pandillas se fortalecieron en la san jose.

Primero Dios algun dia podamos visitar esa colonia que guarda todos nuestros recuerdos de la infancia, la cancha, el tobogan, los barrancos, la escuela, etc...

Escuelita del pasaje 23 (Fe de Errata)

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