Soundtrack para leer El Faro desde el centro de la Tierra: el internet. Dos entradas semanales: Topless, ocho canciones que marcan tendencia; y Posdata NoFM, de la experimentación más oscura hasta el tropicalismo más exuberante.

86 posts categorized "NoFM"

27/08/2015 14:36:26

#Topless: Las #MejoresBandasNuevas de Esta Semana

Renuncia ya

Esta semana pura música de novedad, y gracias a la gente que nos manda su trabajo a NoFM y a hola@nofm-radio.com cada semana conocemos a bandas muy cabronas. Si tú tienes una banda que quieras compartir, mándala, nosotros sí la oímos.

8. The Dead Weather - I Feel Love (Every Million Miles)

Primero lo primero. TIDAL, la plataforma con la que el workaholic Jack White se quiere inflar aún más de billete, liberó este track hace un par de días, que vendrá en lo que ya se adivina como uno de los mejores trabajos de rock del año. Se va a llamar Dodge and Burn y presumiblemente estaba terminado desde el 2014, pero fue retrasado ante la aparición del último trabajo de White en solitario. Ya tiene video y se los dejamos como primera novedad.

 

7. Ugly Miss Piggy - Lust Interior

Banda realmente callejera de Ixtapaluca, llena de rabia, chalecos de Turbonegro y rock muy directo y sin mamonería. Es uno de los shows infaltables para los que aman el rollo tipo Iggy and The Stooges donde el sudor, el slam y el encuere van de la mano. Ellos son Milton en la guitarra, Ruxter en la batería, Ari en la guitarra, Pugy en el Bajo y Don Banetone en la voz.

 

6. Thinger - I Think He´s Dead

Banda norteamericana de rock, folk y sicodelia. Su rollo es enfocarse completamente en la música; vestirse fancy, hacer un show de luces o decir palabrotas en las entrevistas para ellos no es más que "bullshit". Chequen de paso la sencillez asimismo del logo.

 

5. Australes - Cálido

Indie pop folk de la tierra de Santiago de Chile, la tierra prometida del pop latinoamericano. El proyecto nace del vocalista Víctor Araneda, quien primero forma parte de la banda Polaroyd y de ahí comienza a desarrollar Australes. Esta canción es su segundo sencillo. Ellos son Felipe Vernon, Fabian Cornejo, Nicolás Carvallo, Esteban Hernández y, claro, Víctor Araneda.  

 

4. Siriaco Pretel - El Muerto

Carlos Eduardo Pérez Zamora a.k.a. "Le Moshi" es también Siriaco Pretel, y asegura que lo suyo es lo rupestre, denominación que no oíamos desde que uno de los edificios nos enterrara al buen Rockdrigo González. El Muerto es su más reciente track y dentro de sus próximas presentaciones se encuentra el festival Ajusco, los próximos 14 y 15 de noviembre.

 

3. Harry y los Conejos - Waikiki

Ulises nos escribe: "hola amigos de nofm, les compartimos nuestro primer video y nuestro primer EP esperando les guste, estamos puestos para participar en alguno de sus espacios". Nos ha gustado muchísimo, ya se ganó el primer espacio, este #Topless, se viene ser programados en la estación y estaría buenísimo mi estimado Ulises si nos coordinamos para que vengan a la estación un día. Gracias a Harry y los Conejos y así como con ellos, estamos dispuestos a escuchar todo lo que nos manden.

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2. Los Cogelones - A dónde quieres llegar?

A los Cogelones nos los recomendó el buen Baudilio de la Bodega de Lácteos con la promesa de que ellos "saben a lo que le tiran". Se definen como Rock Mexika Experimental, pura periferia muy bien lograda, de esa que refresca el ambiente, enrarecido tantas veces de inde sinth pop genérico. Ellos son Vicogelon, Marcogelon, Adrialon y Betogelon y claro que son de la ciudad del Coyote Hambriento, Nezahualcóyotl.

 

1. El Suchi - Renuncia Ya

El rapero El Suchi expresa en este track que la corrupción es el verdadero gobernante de su país, Guatemala, el cual atraviesa una severa crisis política. Si en algo estamos a favor en NoFM, es en la participación, en no esperar a que las cosas que nos atañen sean resueltas por otros. Pensamos que no existen esos "otros" que van a resolver "nuestros" problemas. No hay más, tendremos que ser cada uno de nosotros, o nadie. Uno de nuestros spots dice "Nadie lo hará por ti/ tú eres lo que sigue". Después de este arrebato, nos basta sólo decir que nos sentimos muy identificados con el trabajo de El Suchi, respect , y acá lo compartimos para que lo escuchen. Mándennos sus comentarios de este y cualquier otro de los 8 temas de la semana.

25/08/2015 17:21:35

#TrenSuburbano. Corazón de tiza

Por Aldo Rosales

@AldoRosalesV

Y si te vuelvo a ver pintar un corazón de tiza en la pared…

Radio Futura, "Corazón de tiza"

 

Hace una semana asistí a un concierto en un lugar cerca de la Glorieta de Insurgentes. Cuando el reloj dio las dos de la mañana, quise irme. Al salir, parecía que se acababan de encender todas las luces, era tarde, los puestos de comida estaban, algunos, a punto de cerrar; algunos ya estaban cerrados y en otros el empleado tallaba fuertemente, con una escoba, las paredes de metal grasoso, como si le cepillara los dientes a un elefante inorgánico, nocturno, encadenado para siempre a la banqueta. Un par de niños, que me recordaron a dos de mis sobrinos (por las edades, uno de 8 y el otro de seis, aproximadamente) intentaron venderme un mazapán, pero no traía cambio. Luego los vi perderse en una calle perpendicular a la que tomé, con la espalda manchada de las luces de los puestos de comida y el frente del cuerpo, el pecho, donde dicen que viaja el corazón, tendido hacia la madrugada; cómo se llaman, quise preguntarles, pero me pareció inútil o me dio miedo.

Respiradero6

(Recordé entonces a la niña que conocí hace ya dos años. Yo me dirigía al metro Rosario, en un camión de la línea de Zumpango, a las 10:30 de la noche, y cerca del centro de Cuautitlán subió una mujer vieja, con una niña de diez u once años y un niño de cinco o siete; cargaban una cubeta llena de ramos de rosas. La niña se sentó junto a mí y, luego de preguntarme mi nombre, me dijo, mientras borraba con su cuerpo el espacio entre nosotros, que era un hombre muy guapo. Niña: sé que no sabrás que pensé esto, pero me dieron ganas de llorar por escucharte decir eso, a esas horas, con esa entonación de pequeña mujer; me parece que aquel día tú empezaste a ser mayor. Bajaron en el centro de Tlalnepantla. Su abuela me dijo gracias cuando les deseé buena suerte en la venta, porque, según me dijo la niña, esas rosas las vendían afuera de una cantina. Si Dios quiere vendemos todas, me dijo su abuela antes de bajar. Si Dios quiere, repitió antes que se la tragara la vida; era tarde y nos (son)reímos los tres, la abuela, la niña y yo).

Luego de caminar quince, o veinte minutos, llegué a la avenida Cuauhtémoc. Las banquetas estaban llenas de cucarachas y de indigentes, también de las sombras que los focos y las luces de las calles le arrancan por un segundo a las plantas y los árboles. Uno de esos hombres, sentado a las afueras de un Oxxo, llamaba a gritos a alguien que quizás ya ni siquiera esté vivo. Pasé por el Havana Club, afuera había ancianos, mujeres mayores, y una mujer de ascendencia negra cruzada de brazos, espalda contra la pared, que parecía esperar algo, alguien. Hay hombres, mujeres, cosas, insectos, que parecen salir sólo cuando es de noche, flora y fauna que viven de la fotosíntesis inversa de la noche, que se alimentan de humo de cigarro. Esa mujer, la casi negra, me pareció una prostituta, una en el umbral del olvido, la jubilación de las sexoservidoras (me pregunto cómo te han convencido a ti, a base de hambre, de la promesa de lujos, o sólo es que esta es tu vida y ya, sin romanticismos).

Respiradero5

Las estaciones del metrobús estaban cerradas, las cortinas de aluminio caídas, como los párpados de algunos indigentes que dormían en las bancas de los parques o en las jardineras. Un hombre roncaba, y otro, de la edad de mi papá más o menos, se puso en guardia cuando pase a su lado: el miedo que sentía yo, el estado de alerta, también lo sentía él. La madrugada es una cosa dura, un pan de sombras, áspero de tragar, que no se acaba por más que la muerdas a pasos, a parpadeos, a rezos. Hice la parada a un taxi y me incliné para hablar con él a través de la ventanilla. Dijo que 160 pesos de ahí a metro Etiopía, a donde me dirigía. No podía pagarlo, me quedaron sólo cien pesos. Arrancó enfurecido cuando le dije que sólo traía eso, si aceptaba. Decidí caminar un poco más, hasta que la distancia fuera de cien pesos. Yo tenía a dónde llegar, pero ellos, los que duermen en los parques, esa mujer que atravesó avenida Cuauhtémoc con un bebé en brazos, no. La madrugada te hace pensar dos veces si en verdad conoces este mundo; los rostros y las cosas cambian, como cuando miras el negativo de las fotografías. Hay miedo en todas partes, y hay razones para tenerlo: asaltos, atropellamientos, la policía, el frío; las aristas filosas de esta figura geométrica, inexplicable, que es la noche.

Seguí caminando sobre avenida Cuauhtémoc. Pasé por Hospital General, luego por Centro Médico. El panteón francés, y sus insomnes puestos de flores, como un oasis de luz en este desierto de ciegos, un islote en esta zona lacustre embalsada en concreto. Las calles desiertas, abandonadas, como si nunca hubieran estado llenas. Dos muchachas delgadas, de casi la misma edad, cruzaron la calle cuando el semáforo estaba a punto de ponerse en verde, aunque a esas horas los semáforos ya no sirven de mucho, ya son sólo árboles que florecen, entran en otoño y se incendian en cuestión de segundos. Una de ellas iba llorando, fue lo último que alcancé a ver antes que desparecieran en una calle menor (a dónde te dirigías esa noche, cuando ibas con tu amiga de la mano, tú, la que lloraba de madrugada, cuando las cosas son más tristes y pesadas, aunque los que dormimos dentro de una casa no lo sepamos; no dejaste de correr, a lo mejor sigues corriendo).

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Llegué, por fin, a metro Etiopía; hubo un momento en que sentí que la ciudad me quitaba el horizonte cuando estaba a punto de agarrarlo; una pesadilla sin estar dormido: cuando sueñas que golpeas a alguien y no cae, así allí, que por más que andaba las calles seguían firmes, eternas, inasequibles. Fue la primera vez que veía ese lugar, al que a veces voy sólo a quedarme callado y ver las cosas, de madrugada: parecía otro, como cuando sueñas a las personas que amas y, de pronto, tienen otro rostro y otra voz, pero sabes que son ellos. Llegué a casa de Benjamín y me abrió la puerta: la ciudad se quedó allá afuera, pegada a la noche. Los aviones se oían cerca; pude oír sus alas cortar el aire en mis oídos, como si fueran a aterrizar en donde estaba. Recordé, de pronto, que hacía un par de semanas, dos tal vez, en un departamento cercano asesinaron a un fotoperiodista. (Estoy seguro que hubo madrugadas en que tuvo miedo, en que cada ruido a su alrededor le sonó como a la muerte, como al final; tener miedo de madrugada es no conocer la esperanza, es revivir los miedos infantiles; en la madrugada todo duele más, la vida está desnuda; la vida, de madrugada, es una espada fuera de su vaina, un animal oscuro que se ha escapado de su jaula de edificios y ruidos y sol). Me quedé dormido luego de unos minutos.

Al otro día, al salir, me dirigí al metrobús. La ciudad apenas despertaba, era domingo y parecía no haber prisa por nada. Compré un yogurt y una gelatina, me senté a comer en una banca de cemento. Vi, pegada a un árbol, una hoja de papel, color morado, un morado suave, donde estaba escrito, con pluma “Los vecinos de la colonia Narvarte estamos hartos de la violencia y la muerte, exigimos a las autoridades un alto”. Rubén, se llamaba el fotoperiodista que asesinaron, en un departamento, cerca de ahí. Ya no pensaba en eso, pero una hoja llena de palabras sencillas, vivas, necesarias, como un corazón (porque cada palabra que habla de memoria y dignidad, de lucha y solidaridad, es un corazón; los hay de tiza, como en los pizarrones de las escuelas pobres llenas de niños pobres, hijos de padres pobres y a veces muertos y torturados) una hoja llena de palabras así, empero, me hizo recordar. Recordé la madrugada, con sus indigentes, con sus puertas cerradas, con su gente, periodistas o no periodistas, que huyen y tienen miedo, llenos de esa sensación de no tener a nadie a mano, ningún amigo, ninguna salida; su frío, sus calles oscuras, sus cucarachas y todo lo demás que pocos vemos o queremos ver. La madrugada.

Respiradero1

Antes de subir al metrobús me di cuenta que las rejas que están en las calles y en las banquetas, por donde se ventila el metro, tenían piedritas atoradas en algunas de las divisiones; es el primer metro donde vi algo así. Parecían pequeñas tumbas, nichos miniatura, una fosa común de hierro crudo para los que ya no están. Pero para tener suficientes espacios, como para que en cada uno hubiera una piedrita, y cada piedrita fuera alguien que ha muerto en esta ciudad, en este país, en este mundo, y ha muerto lleno de miedo, de dignidad y de verdad, muerto de hambre, muerto de frío; muerto de madrugada y de humanidad, todas las calles del DF, todas las calles de este mundo, deberían ser de reja.

20/08/2015 17:00:18

#Topless: La mejores nuevas bandas de Italia

ItaliaFoto: gnuckx     Fuente: Flickr

 

Estamos oficialmente en la mini gira europea del #Topless, buscando nuevos sonidos en el viejo continente. La semana pasada les trajimos un recorrido por Irlanda (que pueden checar acá) y hoy nos vamos a una de las zonas que históricamente más alegrías y catástrofes nos han entregado: la selección italiana de fútbol, Sophia Loren y Marcello Mastroianni, la mafia Siciliana, los emperadores romanos, la pasta y la pizza. Hoy nos vamos a disfrutar de la música nueva de este lugar verdaderamente conocido por todos, de alguna u otra manera, nos toca entrarle a la dolce vita.

8. La Rappresentante di lista - Invisibilmente Es la banda de Veronica Lucchesi en la voz y percusión y Dario Mangiaracina en la guitarra y voz. Ellos son de Palermo. Formaron el proyecto en 2011 gracias a la afición de ambos por la música de los 40s y 50s, que quieren reinterpretar, junto con letras líricas y contundentes. Son conocidos por realizar conciertos en coches, en medio del tráfico.

 

7. COSTA! - Sfumature

Pop blues rockabilly o algo así de la ciudad estudiantil de Bolonia, es el grupo de Matteo Costa. Este sencillo viene con una doble cara A. Para Sfumature, una de ellas, se fueron a grabar a las ruinas de Angkor Wat, "la mayor estructura religiosa jamás construida" dice Wikipedia, situada en Camboya. Todo esto viene en el video que acá les dejamos. Ellos están firmados por Garrincha Dischi, uno de los sellos más recomendables del país según esta reciente investigación.

 

6. L´officina della camomilla - Agata Brioches

Banda de Milán que no se consideran una banda, sino, ay caray, un movimiento artístico, cultural, filosófico, poético, invernal, gastronómico, matutino y nostálgico. El material donde viene esta canción se llama Senontipiacefalostesso Due, y se dedican a recoger pasajes de la vida joven de dicha ciudad.

 

5. Capra - Pierre Menard

Banda de rock con muy buen ritmo que este año liberó su primer material, Sopra la Panca, en el que nos encontramos este arrebato sobre la gente incapaz de superar el pasado. Capra, que por lo demás es un gran apodo, está en la guitarra, Roger en la batería, Suri en el teclado y Sollo en "efectos".

 

4. Pecori Greg - Harley Parkinson

Valerio Canè define a su proyecto como rock clásico, místico y disléxico. Nos tiene ya enganchados desde que vimos el nombre de su LP: Merry Krishna, Hare Christmas, pero todavía se da el lujo de soltar este título, Harley Parkinson, con lo que nos hicimos inmediatamente fans. Pecori es el alter ego superestrella del tímido Canè, que lo crea justo para exorcizar demonios. A ver qué tanto lo logra.

 

3. Extraliscio - Cha Cha Cha D´amore

Música del pasado directamente hacia el futuro. La banda recupera sonidos folclóricos italianos y procura darle un sesgo s. XXI. Mirco Mariani está en la voz, melotrón y guitarra de 12 cuerdas, "Big" Mauro Ferrara en la voz, Moreno Il Biondo en la voz y clarinete, Alfredo Nuti en la guitarra, Dani Marzi en la batería y el theremin y Enrico Milli en la trompeta y armónica. Ellos se definen, dentro de lo que entendimos, como un viaje con el mejor clima por los bares de Roma.

 

2. Sex With Giallone - Long Tall Sally 

Directamente de Bolonia, este es el combo de Laura Agnusdei, Caterina Barbieri, Rocco Peter Fornari, Valerio Maiolo y Peter Smith. Son un quinteto de neo sicodelia, o al menos así lo llaman ellos. Lo cierto es que hay mucho para viajar, y muchos beats electrónicos noventeros de teclado Casio. Su debut se llama We had A Room At Tropicana Motel, aparecido en febrero de este año, y es una joyita.

 

1. Zona MC - Ortotteri e ortolani (prod. arottenbit)

Zona MC no es un conjunto, como pudiera pensarse, sino un rapero de 29 años. Una de sus peculiaridades es que le sabe también a la electrónica. Otra, es que estudia filosofía. Esto nos da un combo de letras con mucho fondo sobre beats de Nintendo y todo bajo un eufórico hip hop. Es lo más interesante que nos encontramos en este recorrido y nos hace pensar en la sonrisa que ha de tener en su tumba el viejo futurista Marinetti con tracks como Ortotteri e ortolani. Empieza su carrera en 2008 y actualmente está difundiendo su material Porconomia.

25/06/2015 18:38:20

#Topless: Las Mejores Bandas Nuevas de Uruguay

Esta vez el #Topless se pone un viaje a la nación del jefe Mújica, nación que sabemos siempre saca la cara por el continente, tanto en reformas políticas como en los mundiales de fútbol. Fuera de Montevideo no es tan fácil encontrar bandas, pero dentro de la capital, la cosa es amplia y muy variada. Veremos algo de genuino espíritu uruguayo en la presente lista.

8. Hijo Agrio - Hueso de Jabalí David Elizondo, Martín Viola y Javier Gerfauo son el trío mayormente instrumental que conforma Hijo Agrio. Oscilan entre el noise, post punk y sicodelia. ACtualmente están trabajando en Dama Ciervo, su segundo LP. Los dejamos con algo de Jabalismo, su primer larga duración.

 

7. Julen y la Gente Sola - Canción Nueva

"Somos una banda/ que toca canciones". Así, izando la bandera del minimalismo, letras sencillas llenas de confidencias, nada de pretensión y rockstarismo en el escenario y sobre todo, harta nostalgia, eso es Julen y La Gente Sola. "Si no venís conmigo/ Ya te hice una copia en mi cabeza/ Y ella es mucho mejor que vos/ mucho mejor". De eso va su rollo, como dice la letra de esta "Canción Nueva". Son de Montevideo y es una canción de su álbum homónimo.

 

6. Franny Glass - El campo en ciudad

Este es el proyecto solista de Gonzalo Denis, una celebridad en la parte baja del continente, que ha colaborado con pares como Jorge Drexler y Fernando Cabrera. Además de Franny Glass, es vocalista de la banda Mersey. Es de Montevideo.

 

5. Hablan por la espalda - Himno del Incendio

Estos son unos viejos lobos de mar de la escena del Uruguay, celebran 20 años de trayectoria con Sangre, de este 2015. Rock, candombé y sicodelia, ponga usted especial atención en las bases folclóricas y ligeramente afroamericanas de su rock. La banda es conformada por Fermin Solana, Martín Solana, Valentin Guerreros, Victor Borrás, Ismael Varela, Andrés Varela y Carlos Priario.

 

4. Croupier Funk - La Magnífica Historia de los Hermanos Brlbrlba

Proyecto basado en las míticas bandas del funk setentero, como Sly and The Family Stone, Parliament, pero aderezado con mucho pop y hasta rap, "elementos que decantan en un SUBLIME equilibrio", así mismo ellos lo dicen. Es su primer material y su misión es convertirse una bomba de funk que explote en los conciertos.

 

3. La Ventolera - El Lobo Sabe

Para dar un panorama más aimplio, nos pusimos a buscar cosas que tuvieran orígenes de folclor y candombé, y fue donde dimos con La Ventolera. Este es un proyecto de latin jazz y ritmos latinoafricanos que publicaron hace apenas un mes este trabajo homónimo. La banda está conformada por más de 10 músicos, entre los que se encuentran Martín Rodríguez, Marcos Alonso, Esteban Ibarra.

 

2. Los Prolijos - El Hombre de la Calle

"Grupo humano de índole musical", es la banda de Fede Graña, Nico Román, Gonzalo Redín, Juan Pablo Aguirre Zabala y Pablo Massaferro, que están clavados en el folk, bluegrass, hillbily y pasear por lugares frescos sin zapatos. Estos forma parte de Pasto Azul, material que reversiona de modo novedoso canciones clásicas de la música popular uruguaya.

 

1. Comunismo Internacional - Taxibar

No hay palabras para esto, salvo las que ellos dan. Es la banda de Correa en las voces y guitarras y Pina en los sintetizadores y ukulele. Esto viene en No hay leche en el corazón de la muerte.

22/06/2015 11:18:10

#Topless: Las 8 mejores bandas nuevas de Colombia

Mbrothers
Semana a semana nos damos a la tare de buscar 8 grandes nuevas propuestas para seguir inyectando sangre a los playlists de música independiente. Esta vez nos vamos a Colombia, un lugar poblado de bandas nuevas en cada calle, y les traemos cumbia, rock y hip hop. 8. FatsO - Out of Control Banda de blues, soul, folk y todo lo que puedan reunir en torno a 4 saxos, un contrabajo, una guitarra y una batería. A Daniel Restrepo, contrabajo y voces, se escucha que le late harto Tom Waits. 7. Carlos Elliot Jr - Take A Ride With Me El buen Carlos Elliot define su música como Mississipi Hill Blues Colombiano. Órale pues. Para este video se va a la mismísima granja donde se asegura, nació el blues, Dockery Farms, en el delta del Mississippi. Su álbum de 2015 se llama Raise The Fire America, 6. Diamante Eléctrico - Nos Rompemos Igual Trío de rock tiene su segundo material este 2015. Se llama B, y es de lo mejor en cuanto a ruido y distorsión que puede encontrarse en Colombia y todo latinoamérica este año. Son de Distrito Capital. 5. Alcolyrikoz - Efectos Secundarios Trío de narradores callejeros que sacaron el EP Anestecia Local con el que ganaron reconocimiento en la escena independiente colombiana; el de 2015 es ya su tercer álbum, el cual se llama Efectos Secundarios y lo definen ellos mismos como "un parque de diversiones dentro de una sala de urgencia”. Esto es para conocer algo de lo más reconocido del hip hop de aquello 4. Milmarías - La Palmera Voladora Definen su onda como "romantisabroso" y en el video de esta canción rinden culto a los videos lo-fi, por decirlo de algún modo, de gente como La Tigresa del Oriente o Wendy Sulca. Pero sólo en el video. En esta canción, "Lo que queremos transmitir es alegría, ganas de perderle miedo a abandonar a alguien y mucha diversión” dice Kike, al presentar el sencillo en el Festival Estéreo Picnic. Su nuevo material se intitula Las Once Dimensiones. 3. Burning Caravan - El Cautivo Banda de viajantes o gitanos de diferentes países, se sueltan a hacer una mezcla de jazz, música balcánica y ritmos colombianos. Ellos son Tomas Pinzón en el clarinete, Olivier Lestriez en el contrabajo, Javier Ojeda en la guitarra, Francisco Martí en la voz, Diana Osorio en el acordeón, El Duque en la batería y DJ Chiflamicas en las secuencias, con músicos de Francia y de Chile, no sólo del país que hoy nos compete. 2. Meridian Brothers y Los Suicidas - Vértigo (bolero) Una exploración más de una banda que suenan tremendo. Cumbia, efectos en las voces, organitos vintage, ritmos vintage como el bolero, pero totalmente pachequeados, revitalizados. Andan de gira en Estados Unidos en estos momentos, presumiendo su Salvadora Robot, que también los trajo a México este 2015. 1. Chúpame el Dedo - La Maté Que más que ir a la meca de la cumbia, Colombia, para compartir tracks novedosos en este género que tan bien ha caído en el gusto de la juventud. Este es el dúo de Eblis Álvarez y Pedro Ojeda y aseguran hacer tropical death metal. Ellos mismos son cabezas creativas en el Frente Cumbiero, Meridian Brothers y Romperayo, todos proyectos para degustar nuevas variantes de la cumbia.
15/06/2015 11:28:40

#TrenSuburbano. Carne

Por Aldo Rosales @AldoRosalesV A unas calles de metro Pino Suárez se encuentra la zona conocida como San Pablo, famosa por sus muchas tiendas de bicicletas. Apenas bajar del metro, entiendo que la vida aquí va en serio. Los autos avanzan con ferocidad, devoran asfalto y distancias con sus dentelladas de caucho. Los puestos de comida entrelazan un caleidoscopio de aromas que no se puede ignorar. También están ellas, las prostitutas. Parece haber una en cada esquina, una en cada rincón donde pudiera haber vida (cariátides lúbricas; sin ellas esta ciudad se vendría abajo, porque son ellas, nadie más, quien parece sostener los edificios). Son una cronología de la vida: hay algunas que son jóvenes, bellas, y sus rostros parecen no pertenecer a la ciudad; hay otras, las más, cuyos cuerpos denuncian ya el paso del tiempo: sus carnes se derrumban, han sido talladas contra otros cuerpos tantas veces, de tan áspera forma, que lucen como si fueran a romperse. No hablan, sólo están ahí, de pie, con dignidad circense sobre los enormes tacones, parapetadas tras plastas de maquillaje, tras la trinchera de sus pestañas grumosas, de sus pechos viejos, flácidos, masticados hasta el hartazgo. Carne1 Camino hacia la Merced. Pregunto en cada una de las tiendas, quiero comparar los precios y las marcas, aunque no sé mucho al respecto. Casi todos los dependientes de los establecimientos contestan de forma grosera, como si la duda fuera un crimen que debe castigarse. Después de preguntar en más de ocho tiendas, yo también comienzo a sentirme enojado, triste; ahora no digo por favor ni gracias, ahora hablo como ellos me hablan, con palabras duras, arrojadas con rabia. No entiendo: cuanto más grosero parezco ser, más amables son ellos. Quizás, pienso, sigo siendo un extranjero en esta ciudad, aún no termino de entender que aquí la furia es la lingua franca. Junto a la tienda donde por fin compré las llantas, un hombre pide limosna. Su pierna izquierda está tumefacta, y sus ojos son cóncavos como sus manos. No le doy dinero, le doy una manzana que cargaba en mi mochila –hace mucho que prefiero dar comida, no dinero, a quienes piden limosna: creo que es una prueba para diferenciar a los verdaderos pobres, aunque no lo sé por completo- y me dice gracias como quien da la hora cuando se le pregunta. A lo mejor soy yo quien debiera darle las gracias: quien da limosna lo hace más por sí mismo que por el otro, para sacarse del pecho esa culpa, para poder dormir un poco mejor por las noches. Cuando me agaché para darle la manzana, vi que no era mayor que yo. Caminaré de regreso hasta el tren suburbano. A estas horas del día el metrobús está a reventar. Camino hacia el zócalo. Las prostitutas van quedando atrás. La última a la que vi era una mujer de alrededor de 50 años. Comía discretamente una gordita de nata que sacaba a trozos de una bolsa de plástico dentro de su bolsa de mano. Se limpiaba las comisuras de los labios con el dedo anular de la mano derecha, con un gesto suave, indefenso, y luego volteaba a ver si nadie se había dado cuenta. Sin los tacones altos, sin la falda corta, sin el salvaje rasguño de maquillaje barato –quizás tóxico- sobre su cara, sin la peluca del tinte color borgoña, podría parecerse a mi madre. Pienso, mientras esquivo a los ciegos que venden bolsas en la banqueta, qué hace diferente a esa mujer de mi mamá, qué me separa del hombre de la pierna tumefacta. Qué nos llevó a él y a mí a estar de ese lado preciso de la manzana. Carne4 Llego, después de caminar media hora, al metro Hidalgo. Ahí también hay prostitutas, aunque la mayoría son hombres. Algunos caminan sobre la banqueta a las afueras del Museo San Carlos. Las piezas que se exhiben allá adentro las hizo alguien con sus manos, no nacieron de la tierra. A estas mujeres también alguien las esculpió; alguien tomó un hombre y lo fue moldeando hasta lograr una mujer. Si ellos son arte, si alguien los mira y llora de emoción, no lo sé. Si alguien, algún día, con sólo verlos, con sólo tocarlos y estrellarse contra su cuerpo se preguntó qué es la vida, tampoco lo sé. Cerca de metro Revolución hay una sucursal del Nacional Monte de Piedad; ahí afuera también hay prostitutas. Empeñan su cuerpo para comprar comida, ropa, útiles escolares tal vez –imagino a sus hijos, comiendo, por las noches, tortillas recalentadas por unas manos sucias de sexo, tal vez sin siquiera imaginarlo- y poder sobrevivir. Su cuerpo: única herencia de sus padres, que refrendan una y otra vez en el empeño de la vida. Una calle antes, olvidé decirlo, una calle antes del Monte de Piedad, hay un puesto de tacos. Ahí las prostitutas dejan sus mochilas, sus bolsas, y luego salen a la calle a trabajar; sobre la puerta del baño hay repisas llenas de mochilas y bolsas de mano. Una vez vi a una de ellas comer tacos. La carne desaparecía en su boca y a veces asomaba de nuevo entre los dientes, viscosa, mezclada con la tortilla y su saliva, y no pude más que imaginarla besando a alguien. (La carne, la carne en todas sus formas: viva, muerta, palpitante o quieta, siempre para no morir). Carne3 No puede ser coincidencia: siempre hay mujeres –u hombres- vendiéndose un poquito, siempre a las afueras de otro negocio. Las calles son una vitrina, un escaparate de adoquines donde se escoge algo que nos haga la vida más sencilla, al menos por un momento. En metro Revolución también hay prostitutas. Me detengo a descansar y miro a una de ellas comer una rebanada de pizza; también parece hacerlo a escondidas. Me sorprende ese pudor en ellas, la vergüenza a la hora de comer. Veo la masa desaparecer entre sus labios metálicos. Si sólo miro su boca, esa boca casi autónoma del cuerpo, el resto de la ciudad parece desaparecer. Alguien se acerca a su compañera, se la lleva y ella queda entonces sola, aferrada a su trozo de pizza como una tabla de masa para no naufragar en la soledad de las calles. Yo me aferro a las llantas que compré en San Pablo. Siento hambre, pero no tengo ganas de comer.
08/06/2015 14:02:57

#YoVoyATocar presenta The Risin' Sun. Sesión en vivo

Trsyovoy

El pasado viernes 29 de mayo estrenamos un nuevo proyecto en su NoFM de confianza. #YoVoyATocar es un programa que transmite un concierto desde nuestro búnker secreto hasta la comodidad de sus bocinas. Y para la primera sesión no pudimos tener mejores padrinos que The Risin' Sun, un bandón oriundo de la Ciudad de México que dejan muy claro que el buen rock está más vivo que nunca. Les dejamos la sesión completa, producida por Sumo Abolengo y SOMUS, con dos sets musicales impecables con parte de su material más reciente Think for yourself, y la entrevista hecha por el maestrazo Claudio Martínez, que logró hacer que uno de los guitarristas más rudos de la actual escena independiente confesara que empezó a tocar por Blink 182. Disfrute a este power trío mexicano, si no los conoce, tenga el gusto de escucharlos por primera vez. Si ya los ha escuchado, prepárese para volverse fan de hueso colorado. Les dejamos también unas fotos de la sesión en vivo, cortesía del Sr. Tremendo. Y esperen muy pronto el video de esta primera sesión.

Yo Voy A Tocar - 29-05 - The Risin Sun

 

04/06/2015 11:38:52

#Topless: Música nueva de Asia

En este top nos gusta recorrer el mundo para traer algunos de los muchos sonidos que se están haciendo en las diferentes escenas de cada país. Hoy les presentamos la primera de pensamos muchas visitas que esperamos dar a este continente en un futuro cercano. Esto esperamos ayude a la descentralización de la múisca independiente, esto es, quitar la costumbre de que lo mejor, si no es que lo único, sólo viene de Inglaterra o de Estados Unidos. Nunca está de más salir a echar un vistazo a ver qué está pasando en otros lados, sobre todo, cuando nosotros, "mexicanos", "latinos", "tercer mundo", decididamente lo queramos o no, formamos parte de esa extrañísima clasificación como parte de "los otros". Puesto que justo nuestro conteo de la semana pasada se fue para el Reino Unido (el cual puedes escuchar aquí), hoy les traemos una lista de 8 bandas nacidas en el continente más extenso de este planeta, Asia, también el que reúne a la mayor cantidad de población; música al mismo tiempo cercana a sonidos familiares como el rock, el hip hop o la electrónica, pero que también tiene peculiaridades que los atan a su geografía y que gracias a ello refrescan nuestro oído, tantas veces saturado con bandas que suenan igual.

8. Answer Sheet - Regretful Season Un ukulele metido a una pedalera es la única batería posible para Answer Sheet, banda de Yakarta, Indonesia. A través de los loops es como Wafiq Giotama genera dulces melodías con el ukulele mientras Suryo Baskoro en la guitarra lo sigue.

 

7. Madboy/ Mink - Alley Cats

Sampleos y vibra disco-funk es o que caracteriza a este dúo de Mumbai, India, conformado por Imaad Shah y la cantante Saba Azad. Su más reciente EP se llama Unicorn Farms. La mayor parte de sus canciones son interpretadas en inglés, contaron para Rolling Stone India, puesto que los fans de la música electrónica "son escépticos con la lengua hindi".

 

6. Half Mile Beach Group - Twilight

Zushi, con "z", es una playa al sudeste de Tokyo, que desafortunadamente es conocida por algunas políticas contra lugares con "música ruidosa". De aquí es Half Mile Beach Group, aunque, como puede escucharse en este track, ellos prefieren pertenecer a una playa ficticia donde el clima tanto las políticas sobre el ruido no existen.

 

5. U-Z - Under Stream

Variedad de samples, sintes y un poco de jazz es lo que reúne a los músicos que forman en Oasaka, Japón, U-Z. Música estrictamente diseñada para viajar, tanto que la disquera independiente que los tiene firmados para este EP, City Lights, se llama Flight.

 

 

4. Omake Club - "Kaiteipicnic"

El colectivo japonés Omake Club reúne a muchos artistas en torno a la cultura del hip hop. Si bien muchas veces hablan de que lo que hacen no es precisamente rap, en este track la rapera MCpero lo hace tan bien que supera cualquier posible barrera que cree el lenguaje, asímismo la producción de Yosa, otro miembro del Club. La traducción de esta canción, según makebelievemelodies.com, sería Bottom Of The Ocean Picnic. Nosotros la escuchamos simplemente complacidos por su musicalidad, y debrayamos en que ya sabemos un poco más de dónde puede sacar Damon Albarn nuevas melodías para Gorillaz.

 

3. Motherjane - Clay Play

Estos A Perfect Circle hindús son los Motherjane, quienes no sólo son muy famosos allá, sino tremendos músicos. Ellos están activos desde hace más de 10 años, y son de las de más influencia para las generaciones que desean tocar rock allá. Vivek Thomas en las voces y Nithin Vijayanath son los líderes indiscutibles de este combo. Definen lo suyo como progressive ethnic rock.

 

2. Indian Ocean - Gar Ho Sake feat. Shubha Mugdal

Tandanu es el alabado séptimo álbume de estos veteranos del rock hindú, que pretende una fusión entre la música clásica de aquellas regiones y, con este track, el metal clásico. En su disco cantan en 5 lenguas diferentes y denuncian abusos por parte de los políticos. Es la banda de Nikhil Rao, y constantemente muta de integrantes, pero siempre tiene músicos virtuosos.

 

1. Ramayana Soul - Aluminium Foil

El hecho en sí de juntar la música independiente occidental con las propias raíces asiáticas haría que toda la música ahí creada fuera fácilmente catalogada de "experimental". En este track recordamos un poco eso: una melodía suave con extrañas irrupciones no es más que la lógica normal para Ramayana Soul, proyecto de Yakarta, Indonesia. SabdaTanMantra se llama su más reciente LP. Aquí mezclan música sicodélica con música tradicional espiritual.

21/05/2015 10:50:31

#Topless Nacional - curaduría del Sr. Silis

Bandera_Mexico

Nuestro Topless Chileno llegó hasta una de las eminencias del underground: el sr. Silis le echó un ojo, quien posee un gran trabajo de descubrimiento del pop chileno en Su Columna para La Pop Life y que estuvo desenterrando del olvido bandas iberoamericanas en un programa que aún puede escucharse en los Podcasts de esta estación. Ahora lo invitamos a que nos diera su propia versión de lo que está pasando en la independencia nacional. Algunas bandas las hemos tenido ya acá y aprovechamos para darles seguimiento. Otras son para demostrar su fina oreja para los descubrimientos. Los dejamos con él.

8. Sotomayor - Morena

Dueto capitalino que mezcla música electrónica con guiños de sonidos latinos. Un proyecto que te pondrá a bailar. Ellos ya se han presentado en escenarios importantes como Vive Latino y festival Marvin. Apareció ya su primer álbum, Salvaje ,y si quieres saber más de ellos puedes ver su canción Cielo.

 

7. Expedición Humboldt - Complexión-Viento

Directo del estado de Michoacán, esta banda reúne elementos interesantes en su música. El año pasado presentaron el Ep Musicalario que incluye 6 canciones y que no es por nada están alucinantes, llenos de buena psicodelia y melodías melancólicas. De ellos asimismo te recomendamos El Mar.

 

6. Sonido Cachimbo - Fuimos Niños

De Ciudad Juárez para el mundo, Cumbia Fronteriza se llama el disco que nos presenta este poderoso combo del norte del país, con arreglos interesantes, mucho sabor y mucho ritmo. Listos para sacarle brillo a la pista de baile.

 

5. Vaya Futuro - Resguardo Probablemente de esta lista sea el nombre que más hayas escuchado recientemente; el crecimiento de esta banda de Tijuana es inminente. En este mes están presentando un sencillo nuevo que viene de antesala a su segundo disco, que está a punto de salir. En 2014 estuvo en La Lista de los 10 Álbumes del 2014 de NoFM.

 

4. Run Golden Boys - Kilig

Música instrumental de post rock aderezada con percusiones y buenas texturas. La banda ha crecido rápidamente. Lo que les compartimos es de Metanoia, fechado en 2014. Esperamos con ansia la nueva grabación.

 

3. La Chance - Zen Originarios del Distrito Federal, combinan sonidos de new wave, techno y pop, teniendo como base instrumentos analógicos y dejando de un lado las computadoras. Estamos a días de que salga su primer Ep.

 

 

2. Ruinas para una Era Futura - Extracoropral

Es un proyecto darkwave con menos de un año de formación. Esta novel agrupación va ganando terreno con cada una de sus presentaciones, constantemente van subiendo a su soundcloud música nueva.

1. Equinoxious - Flesh

Es el proyecto de Rogelio Serrano, música totalmente analógica, basándose en la música de finales de los 70 y el principio de los 80, llena de interesantes atmósferas. Equinoxious está ganando nombre en Europa, podríamos decir que es el secreto mejor guardado del país, aquí se los dejamos, disfruten.

11/05/2015 12:33:37

#TrenSuburbano. Dónde se esconde la vida

Por Aldo Rosales @AldoRosalesV Un despertador rompe las paredes de la casa del vecino, las paredes de mi casa, las paredes del sueño: despierto. Miro la hora en mi teléfono: 5:50. Aún no amanece. Yo no despierto a esta hora, ya no. Recuerdo entonces cuando era niño, cuando tenía apenas cinco o seis años. Dormía con mis papás. A la misma hora, durante años, el reloj despertador sonó a las cinco en punto de la mañana. El cuarto se iluminaba con los números rojos del aparato y comenzaba a sonar universal estéreo, el tema de universal estéreo, como llamaban a esa canción, de la cual aún no sé su nombre. A cuántas personas, me pregunto, ese tema arrancaba del sueño en los años noventa. La madrugada comenzaba a cosechar de las camas a los obreros, a los empleados de oficina, a los burócratas. Siempre he creído (y más que creer lo he sentido) que levantarse de madrugada, morir de madrugada, comer de madrugada, viajar de madrugada –cabeceando de sueño en el camión– es lo que distingue a los pobres de los demás. Me levanto a las 8:50, o nueve en punto. Casi siempre es así. Me levanto, corro las cortinas y saco a mi perro al baño. Las calles vacías, las casas en silencio. Las nueve de la mañana, de lunes a viernes –o incluso de lunes a sábado– es una hora que los habitantes de estas colonias no conocen. Es una hora en que el sol ilumina los trastes sucios sobre la tarja, la ropa sucia sobre la cama destendida, el polvo (aserrín del tiempo) cayendo sobre los muebles, sobre la televisión muda, sobre la estufa helada. Es una hora que me gusta, que siempre me ha gustado. Como los días en la primaria, cuando, apenas llegar a la escuela, la directora nos avisaba que la maestra se ausentaría; debíamos volver a nuestras casas. Regresar, y descubrir las cosas en ese impasse, ha sido de los momentos que más me han marcado. Descubrir a la vida desnuda, cambiándose, cuando apenas se preparaba para recibir la tarde. Porque creo que la vida trata de esconderse de nosotros. Tren1 La una de la tarde. Hay movimiento, porque los niños salen de las escuelas. Las calles se llenan de sus gritos, de sus pasos. Las madres van a recogerlos –las madres que no trabajan–, claro y ellos cuentan cómo estuvo el día. Los uniformes sucios, con las rodillas desgastadas; la mochila colgando hasta la altura de las corvas, a punto de explotar de tantos libros y libretas. En las manos, casi siempre, un trabajo que se realizó en clase: lentejuela, diamantina, pegamento blanco y una calificación al lado: creatividad amaestrada. Cuántos de ellos recordarán, en diez o quince años, cuando se levanten a las 5:50 de la mañana para pelear por un asiento rumbo a la ciudad de México, que un día, al salir de la escuela, con una manualidad fresca en las manos, pensaron que eso no se acabaría nunca, que la infancia es algo eterno. Y en esos momentos la vida está en las casas, escondida tras el refri, o quizás bajo la cama. Tren2 A las tres de la tarde las cosas cambian. El movimiento vuelve a las calles. En las casas ya todo está ordenado, la comida hierve en cacerolas, el agua de sabor, helada, reposa en la jarra de cristal junto a un número par de hielos simétricos y pulidos en sus orillas. El perro reposa, las pelotas están quietas en los patios, los juegos infantiles, sin los niños, yacen suspendidos en el aire, como si les hubieran sacado el tiempo del cuerpo. (Esto no existe, me lo he inventado, lo vi en un comercial de detergentes y me pareció bello; si alguna vez existió, en verdad, no lo sé) (La verdad, creo que las tres de la tarde le pertenece a la ciudad de México, no al estado de México. Los hombres salen de las oficinas a comer tacos de guisado; se echan la corbata al hombro para no ensuciarla, mastican, sudan, se limpian la nariz y los labios con la misma servilleta. Piden más. Beben refrescos casi de un trago y pagan con moneda fraccionaria –a menos que sea quincena– y vuelven a las oficinas. Algunos pasan a que otro hombre les limpie el calzado y vuelven al trabajo. Arriba de ellos, tras lo edificios, tras las nubes, donde nadie se fija, está escondida la vida, pero nadie lo sabrá). Tren3 Las seis de la tarde. Vuelven de sus trabajos. El cuello de la camisa está sucio. Los zapatos igualmente sucios. El uniforme de repartidor de coca cola está sucio. Los trastes de la comida están sucios. Una mugre en la ropa que se adhiere más día con día, hasta que ya no es posible sacarla del todo, y el cuello acaba por romperse –siempre es lo primero que se rompe en una camisa, junto con los puños– y hay que comprar otra, si es que alcanza. ¿Será esto una analogía de la vida, un mensaje de algo? La vida ahora se esconde en los edificios de oficinas, supongo que tras la máquina de refrescos.   Las ocho de la noche. La televisión está encendida (nos piden que leamos veinte minutos al día, pero nos lo piden los personajes de televisión mientras sostienen libros sin portada y con las hojas en blanco: la elección es obvia). El boiler trabaja a marchas forzadas. El vapor del baño inunda la casa –cómo no inundar una casa de interés social con lo que sea– la hilera de cremas, pastas, desodorantes, lociones, remedios y demás espera su turno en la repisa del baño o en la cómoda de la recámara. Lo que se acabe, hay que comprarlo la siguiente quincena en el supermercado. Y si ya descontinuaron el producto se compra otro de características similares; la vida no se puede detener. (Esto bien puede ser otra analogía, otro mensaje). steampunk-cogs-fantasy-gears Las once de la noche. La televisión de la sala está apagada, pero no la de la recámara (se pasan la antorcha; siempre debe haber una televisión encendida en este mundo, a toda hora). Escucho cuando la apagan. Deben estar poniendo la alarma en este mismo momento. Mañana será lo mismo, y pasado mañana, y el día que le sigue. No está mal, no está bien. Dicen que no dormir bien, al menos ocho horas al día, te quita años, te mata poco a poco. Pero hay que levantarse temprano para ir a trabajar, para poder sobrevivir –no vivir, sólo sobrevivir– y todas esas cosas; como matarse un poquito cada vez. Pero para estar vivo hay que morirse un poco día con día. Caigo en la tentación de juzgarlos, de sentirme un poquito superior a ellos –cuántas cosas nos cruzan por la cabeza cuando no tenemos que trabajar ocho horas; qué tentador es sentir superioridad moral cuando no se tiene hambre ni agotamiento– pero al menos hoy lo evitaré. Un día a la vez, dicen. Dan las doce, la una de la mañana. No puedo dormir. Me levanto para tomar agua. Ahí está la vida, metiéndose por la ventana de la cocina. Viene descalza, para no hacer ruido. Nos miramos a los ojos, me doy la vuelta y hago como que no la vi. Pero la vi.