Soy periodista y paso muchas horas en lugares donde se fabrica nuestra historia oficial. Voy a escribir de política, de lo que se ve, escucha y huele tras bambalinas de nuestros gobernantes.

« Nayib Bukele ya no cabe en el FMLN | Main

Nov 23, 2017 5:36:45 PM

Yo estoy a favor de los partidos políticos

Seré impopular entre los que pregonan que el modelo de partidos políticos está agotado y enarbolan candidaturas no partidarias.

Seré franco: no me gustan los no partidarios. No me dan confianza, no me parecen solución a casi nada. La solución es más compleja y no depende de una sola persona o las banderas individuales de personas. Más que una Asamblea de diputados no partidarios, urge  fortalecer el modelo de partidos o el nacimiento de un verdadero proyecto político serio compuesto por un colectivo de gente.

Nayib Bukele en el FMLN provocó ese espejismo. Pero parece tener un proyecto personal, no colectivo. Juan Valiente y Johnny Wright, dentro de Arena, han probado que ese partido se resiste a renovarse.  En una democracia interna, en la que los partidos no están controlados por camarillas de dinosaurios, Bukele hubiera podido usar mecanismos institucionales para provocar un serio debate interno en el FMLN y plantear un verdadero cambio generacional.

En Arena, los Juanes, como fueron bautizados Valiente y Wright, perdieron la batalla por la matonería de una dirigencia que demostró tener miedo de dos diputados con discursos que ya han sido superados en los partidos de derecha de otras partes del mundo.

Los tres disidentes representan vocerías muy distintas y distantes de los dirigentes de ambos partidos políticos que hicieron la guerra y la paz. El relevo generacional no solo es de edad, es de pensamiento.

Aunque en esto sí influye uno de los puntos medulares de una democracia: sentirse representado. ¿Qué tan representados se sienten los más de 2.8 millones de electores que tienen 40 años o menos?  Es más del la mitad del padrón.  Creo que las vocerías de Bukele, Wright y Valiente representan más esa mitad del padrón que no se ve representada en una asamblea legislativa gobernada por Baby Boomers, aquellos más cercanos a los 60 años que nacieron tras la segunda guerra mundial.

¿Puede un diputado no partidario cambiar algo? Los antipartidos sirven y son útiles para denunciar los abusos de los partidos. Pero, ¿un diputado independiente puede influir significativamente con políticas públicas que consigan correlaciones de dos instituciones con estructuras en todo el país? ¿Puede incidir una persona en la correlación de una corrompida Asamblea Legislativa? No.

Muchas de las personas que quieren una curul, si ganan, podrán probar algo: que son más decentes que el resto. Pero diputados decentes ya ha habido desde la firma de la paz. No han hecho casi nada, salvo brillar con luz propia por su decencia. Han sido contados y excepcionales, ese es el problema.

Aclaro que yo me sumo al movimiento de gente que cree que los dos partidos políticos más importantes -Arena y FMLN-  nos han llevado al país que tenemos: una tierra de gente que tiene miedo de morir todos los días del año; de gente que muere o quiere huir; gente que huye. Un país de gente que no cree en nada, de gente que no tiene hospitales ni policías que brinden seguridad ni escuelas decentes. No hay un futuro decente a la vista.  

Pero… hay un ‘pero’ bien grande. También creo que la solución no está afuera del modelo de partidos políticos.  Desconfío de los proyectos personales y de los que pregonan una bandera de independientes y no partidarios. Los votantes no debemos depender de las ideas que inundan las cabezas de una sola persona. Para los lectores suspicaces: Nayib Bukele encaja más entre estos últimos.

El Salvador necesita de proyectos políticos y ofertas escritas con letra grande y clara.Es una lástima que ninguno de los dos partidos lo esté ofreciendo en este momento. Ofrecen humo perfumado de lírica de Arjona o Coelho.

Arena y el FMLN tienen las estructuras necesarias para funcionar como partidos saludables, con democracia interna. El problema no es de banderas ni de proyectos, el problema es de personas.  La camarilla de dinosaurios que se resisten al retiro y se han aferrado a sus cargos -en el Gobierno, en la Asamblea, en los municipios y en ambos partidos- son el problema. Pero es un problema de corto plazo. El tiempo nunca falla.

Este post es de creencias y optimismo. Gobernará algún día la generación que ya se acerca a los 40 años, o incluso los más jóvenes,  y tendrán la madurez que no han tenido los héroes de la guerra fría - entre los que quizá  se esconde algún criminal de lesa humanidad.-

No estoy hablando de un futuro cercano. Antes deben jubilarse los dinosaurios, deben morir los partidos de la guerra fría -o renovarse- o nacer partidos con proyectos de colectivos representativos. Quizá falta más de una década.  Quizá falta que toquemos fondo como país.

Pero sí creo los de 40 o menos, cuando les toque el turno, se pondrán de acuerdo en lo más básico: un plan de nación que no es de otro planeta: no robar, no violar los derechos humanos, no abusar del poder ni de los escasos fondos que recoge en impuestos este mini Estado. Ser decentes.

ArenayFMLN
Acrílico sobre canvas del artista plástico Gerardo Gómez. En su blog, Gómez argumenta que esta pieza busca la reflexión sobre la rivalidad entre las dos principales fuerzas políticas del país. Para el autor, ARENA y FMLN bien pudieran trabajar juntos en beneficio del país. Gómez utiliza su arte para hablar de los problemas socio-politicos. La obra de este artista se expone en el nuevo espacio artístico La Galera Teatro & Café (http://goo.gl/UXmmXQ)


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Lo que hace falta es un partido no conciliador, no reformista, no con la estrategia de frente popular, ni con el etapismo propio de los PCs latinoamericanos. Lo que hace falta es un partido que represente el interés de los trabajadores y trabajadoras, con independencia política, sin alianzas con la burguesía nacional e internacional . Un partido que se plante, y que además de combatir las violaciones de derechos humanos, la corrupción y la impunidad, ponga sobre la mesa cuestiones profundas, estructurales, que han llevado a nuestro país ha convertirse en lo que es. Nuestro país se ha convertido en esta pesadilla porque las estructuras semicoloniales siguen intactas, el capital financiero y los intereses de las transnacionales intactos, la tierra en mano de unos pocos intacto, salario mínimo - para que el trabajador subsista y nada más- intacto, flexibilización laboral, precarización, planes mano dura que sólo generan más violencia, criminalización de la pobreza. No hay que ser ingenuos y pensar que los candidatos independientes o la reforma de los partidos tradicionales nos van a salvar. Basta echar un vistazo a lo que se convirtió el movimiento Indignados en España: Podemos - un partido politico conciliador-. Los candidatos independientes, mientras no cuestionen la existencia de la propiedad privada, la explotación de los trabajadores por los empresarios, la opresión de la mujer por el patriarcado; va ser una extensión de la democracia burguesa, del Estado como protector de los intereses de los empresarios. Lo que nos va a salvar es una politización de la sociedad, de la juventud, el resurgimiento del pensamiento crítico, una sociedad civil organizada que se tome las calles y luche y presione por conquistas tan básicas, como el matrimonio igualitario, la despenalización del aborto, el juicio y castigo a los criminales de guerra, el cambio de estrategia de acoso permanente a la juventud empobrecida y lo más urgente y preocupante: el cese de ejecuciones extrajudiciales y deshumanización de gran parte de la población.

Totalmente de acuerdo con Bruno. En El Salvador nadie defiende los derechos de los trabajadores, todos están vendidos o corrompidos, más allá de que sean dinosaurios o no. Pero poco se puede hacer con una sociedad tan despolitizada o que asocia inmediatamente la política a esas prácticas aberrantes de los partidos tradicionales.

Yo estoy a favor de las Personas Honestas. Porque como BIEN dice el autor del texto: "el problema es de personas". OJO: De personas. EN PLURAL. Pues todos sabemos que una golondrina NO hace verano.

Mientras los diputados sigan conspirando contra el pueblo trabajador y sean una suerte de CEOS de esa junta que administra los negocios de la burguesía nada va a cambiar. A la gente que comenta le falta un poco más de profundidad analítica.

Hay que ir a votar pero colocarle a la papeleta una X Que cubra toda la misma.
Porque hoy por hoy es en vano, no podremos cambiar el rumbo, debemos esperar una generación mas,

Yo no confío en los partidos, ni en los independientes, creo que los que no tenemos compromisos con la partidocracia debemos construir un proyecto nuevo en el cual elijamos a los que nos representen y digo elijamos porque ahora solo votamos y no nos representan.

Los problemas son un poco mas profundo que solo los partidos politicos, tambien la estructura de las familias salvadoreñas, aqui se felicita al vivian y se le llama tonto al honesto, el cambio de pensamiento que se debe de dar es estructural y es generacional porque tiene que empezar con la niñez para pienses diferente a como hemos venido todo este tiempo

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