Soy periodista y paso muchas horas en lugares donde se fabrica nuestra historia oficial. Voy a escribir de política, de lo que se ve, escucha y huele tras bambalinas de nuestros gobernantes.

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Jul 15, 2016 7:07:47 PM

Dos indignaciones

El motivo de este post es muy sencillo. Mostrar dos formas de indignación. La de un diputado y la de un votante.

El político indignado se llama Norman Quijano y se queja de una sentencia de la Sala de lo Constitucional que suspende la posibilidad de que los diputados pongan a votar a su suplente en decisiones trascendentales.  Quijano es un reconocido político salvadoreño que tiene años de ganarse la vida como funcionario de elección popular. Ha sido alcalde de San Salvador, por un poco más de 6 mil votos estuvo a punto de convertirse en presidente del país y en 2015 volvió -ya lo había sido durante casi una década- a ser diputado.  Su queja dice así: 

"Cosas que están prohibidas a los diputados propietarios a partir de la decisión de la Sala:

a) Prohibido atender emergencias familiares o asistir en caso haya necesidad de su presencia en casos como muerte o enfermedad grave de su cónyuge o parientes directos, en días de plenaria o de comisión.

b) Prohibido, en el caso de las mujeres, pedir permiso por maternidad y, en el caso de los hombres, por paternidad.

c) Prohibido enfermarse e incapacitarse.

d) Prohibido el permiso para tomar alimentos, en el marco de una extensa sesión plenaria.

e) Prohibido levantarse para ir al baño.

f) Prohibido viajar.

El diputado propietario se podrá ausentar de la plenaria; sin embargo, lo hace bajo riesgo de que se perderá su voto en la toma de decisiones trascendentales para El Salvador".

 

Norman Quijano

La otra indignación es de un votante.  Su nombre es Luis Miguel Herrarte y  le responde al diputado Norman Quijano en su página de Facebook de la siguiente manera:  

"Dr. Norman Quijano yo en mi trabajo no tengo suplente y:

a) He pedido permiso para atender emergencias familiares, sin tener suplente.

b) No he tenido hijos pero, si los tengo, pediría mi permiso por paternidad, sin tener suplente.

c) Me he enfermado e incapacitado (asistiendo al ISSS como los mortales), sin tener suplente.

d) Tengo mi horario de almuerzo pero, si el trabajo lo requiere, llevo mi comida al escritorio o como más tarde, sin tener suplente

e) Pues, mis jefes entienden si debo ir al baño y voy, sin tener suplente.

f) Viajo en mis vacaciones, organizando bien mi trabajo o cuando es muy necesario por trabajo, con presupuesto limitado pero justo para un viaje de trabajo, sin tener suplente.

Créame, la vida laboral se puede realizar SIN NECESIDAD de tener suplente.

Creo que, luego de leer esto, me arrepiento de haberle dado mi voto para diputado.

Al menos, el pueblo salvadoreño, ya tenemos 84 bocas suplentes menos que alimentar".

 

 

 

 

 

Comments

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Este es el mas típico ejemplo de la partidocracia donde un politico se queja y un ciudadano haciendo uso de las redes sociales, que es a lo mas que podemos aspirar los ciudadanos comunes y corrientes, como nos llamo un ex diputado. Ahora las preguntas son: ¿ Para que nos sirven los partidos politicos a los ciudadanos o al pais? ¿Me representan los diputados por lo que yo vote? y si me representan como ellos dicen ¿Por qué no tengo mecanismo de acceso y control sobre ellos? ¿ Cuando iniciamos el debate sobre la necesidad de cambiar el sistema de partidos politicos por otro que nos represente?

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